Opinión

El recorte, para corregir errores

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Recorte

Para que este recorte no sea más de lo mismo hay que exigirle al gobierno que haga, de la carencia, virtud. De la crisis, una plataforma para el cambio.

Estamos ante una oportunidad de oro para corregir errores en por lo menos tres aspectos.

Primero, adiós a los chinos y más cercanía con Estados Unidos. Somos América del Norte, socios privilegiados de Estados Unidos, y pertenecemos al mundo democrático de Occidente.

Ahí vamos: la cancelación del proyecto Dragon Mart vino acompañada de la suspensión indefinida de la licitación para construir el tren México-Querétaro.

El ahorro para las finanzas públicas es mínimo con la cancelación del tren, pues más de 80 por ciento del financiamiento vendría del Eximbank de China, ya que el seguro ganador sería un conglomerado de empresas de ese país, encabezado por China Railway Construction.

La mala recepción al presidente Peña Nieto en su reciente visita a Washington se debió, precisamente, a los insólitos acercamientos del gobierno mexicano con China, al abrirle las puertas del país al adversario económico, político y (potencialmente) militar de nuestro aliado que es Estados Unidos.

Si Daniel Ortega de Nicaragua o Nicolás Maduro de Venezuela le dan entrada a China, es porque tienen una política exterior hostil a Estados Unidos. Nosotros no. Somos sus vecinos, sus aliados, y hacia la Unión Americana van cerca de medio millón de mexicanos cada año a trabajar y a mandar remesas que mueven nuestra economía.

Con el Tratado de Libre Comercio (TLC) la balanza comercial con Estados Unidos (EU) pasó de ser deficitaria para México, a favorecer a nuestro país en 70 mil millones de dólares anuales. Está más que probado que nos conviene asociarnos con EU, y no distanciarnos.

Gracias al TLC con EU la caída de los precios del petróleo nos pega menos, ya que antes de éste 80 por ciento de las exportaciones provenían de la venta de hidrocarburos y ahora es al revés: menos del 20 por ciento corresponden a ingresos petroleros.

¿Qué hay que hacer? Acercarnos más a Estados Unidos, no a China. Las asociaciones para obras estratégicas (trenes, aeropuertos) deben hacerse con empresas estadounidenses.

Es imperativo rentabilizar mejor nuestra vecindad, para que tenga impacto positivo en la economía mexicana.

El segundo error a corregir ya lo adelantó el secretario Videgaray, consiste en rediseñar la manera en que se arma el presupuesto. Gastamos mucho y gastamos mal.

Casi la cuarta parte del presupuesto se va a gasto educativo, del cual cerca de 95 por ciento es para pago de profesores y administrativos. Hay que optimizar ese gasto, pues lo hemos ejercido mal. De acuerdo con la más reciente prueba Pisa, vamos a tardar 65 años en alcanzar el promedio de comprensión de lectura que tienen los países de la OCDE.

Es hora de rediseñar el gasto en educación y eso implica revolucionar el modelo, con énfasis en la enseñanza del inglés (80 por ciento de los jóvenes que ingresan a bachillerato no entienden nada en ese idioma) y en nuevas tecnologías para el conocimiento.

Y por último, hay que corregir renglones torcidos de nuestra democracia. No puede ser que en este año gastemos 30 mil millones de pesos en el INE y de las elecciones salgan alcaldes y gobernadores que saquean las arcas públicas. Un nuevo sistema anticorrupción y de rendición es imperativo para el cambio que necesitamos.

Twitter: @PabloHiriart

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