Opinión

¿El que la hace, la paga?

 
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ME. Duarte: ¿los mirreyes también lloran?

Como demuestran las órdenes de aprehensión, referentes a los últimos casos de corrupción detectados y señalados en los estados, se está procediendo a acusar penalmente a personajes del tamaño político de dos gobernadores –Veracruz y Sonora–, el exgobernador de Tabasco y su secretario de Finanzas siguen en la cárcel, en Estados Unidos se están rematando propiedades confiscadas al exsecretario de Finanzas de Coahuila y expresidente del “satito” estatal, que tenía facultades para enajenar bienes públicos y contratar deuda, violando todos los principios.

Es claro que el saqueo ha sido extraordinario y no son los únicos casos, pero hay excepciones.

Como se ve, el que la hace la paga, a veces, pero otras no. Esto viene a cuento en relación a un seminario que organizó el fin de semana pasado la Auditoría Superior de Oaxaca, sobre retos y desafíos de la administración pública municipal en la consolidación de la armonización contable, con un buen número de futuros presidentes municipales, regidores de hacienda y tesoreros que tomarán posesión en enero de 2017.

Un buen evento que se debería multiplicar, porque generalmente, las autoridades municipales y la mayoría de las estatales no saben a qué se van a enfrentar, cómo deben ejercer los recursos del gasto federalizado, y cómo se deben pagar las participaciones a los municipios. Desconocen que el esfuerzo recaudatorio que realicen las autoridades municipales en el predial, se les reflejará en más participaciones y los estados deben entender que la mejor vacuna contra las crisis presupuestarias, es tener una hacienda pública que recaude bien, gaste con calidad y transparencia y municipios responsables.

Se les dijo que “el que la hace la paga”, tarde o temprano, citando ejemplos de cómo presidentes municipales que fueron omisos con la normativa del gasto federalizado, en fondos como el FISM y el FORTAMUN, al agotarse todos los procedimientos para su posible solventación, si no procedieron sus argumentos y pruebas, el resarcitorio les pega a ellos como presuntos responsables, aunque le toca a los órganos internos de control de los ejecutivos locales determinarlo e informar a la ASF.

Se han dado casos de expresidentes municipales que lloran: “hace más de cuatro años que pasó, son mis enemigos o son de otro partido, además no tengo acceso a la documentación, mi casa no vale eso”, no dieron nunca seguimiento a lo que se les observó y tienen que reintegrar de su propio patrimonio. Cuando tenían el poder no hacían caso de las normas: esos funcionarios la hicieron y pagaron. Por otro lado casos extremos, de expresidentes que afirman que aunque la autoridad, la norma y la ley digan cómo y en qué gastar, “si el pueblo pide otro destino, pues manda el pueblo”, eso incluso lo preguntó un presidente electo en el seminario. No olvidemos al presidente municipal nayarita que reconocía haber robado, “pero poquito” y quería la reelección, lo que logró en 2014, y ahora aspira a ser gobernador. Claro si el pueblo quiere, pero la ley no puede perdonar ni ser omisa.

En suma hay muchos ejemplos de corrupción en estados y municipios, se observa en los informes de resultados de la Auditoría Superior de la Federación y los de la Función Pública, así como en los de los órganos de fiscalización de los congresos locales, como sucede hoy en los de Veracruz y Coahuila, que están encontrando irregularidades en el ejercicio del gasto público estatal y local.

Pero también hay casos “buenos” de los que tendremos que hablar.

Participaron en el evento entre otros, la magistrada Zulema Mosri del TFJA, quien les explicó los alcances del sistema nacional anticorrupción; Tere Castro, secretaria Técnica del CONAC, sobre su impacto en la gestión municipal; el presidente de Transparencia Mexicana; Arturo Orcí, de la ASF; el secretario de Finanzas de Oaxaca, todos con estupendas presentaciones.

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