Opinión

El profesor se encuentra aquí (y en Mónaco)

     
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El partido Acción Nacional denunció ante la PGR al ex gobernador de Coahuila, Humberto Moreira por lavado de dinero, enriquecimiento ilícitos y otros delitos.

La información de que Humberto Moreira tiene cuentas en Mónaco y en las Islas Caimán no creo que sorprendiera a nadie. De hecho, es lo que uno espera saber de alguien que ha sido un apasionado priista, gobernador y presidente del PRI. La noticia sería que no las tuviera. Es perfectamente creíble y, al parecer, comprobable.

Moreira pertenece a una familia de profesores. Varios de ellos se dedican al magisterio y hacen política desde ahí. El propio Humberto es profesor. Desgraciadamente tampoco resulta extraño que profesores, maestras, que son parte de la clase política nacional, tengan fortunas. Hace un par de días celebramos el Día del Maestro. La mayoría de la gente tiene algún recuerdo grato sobre sus mentores. Desde el inicio de la escuela, los primeros contactos con los docentes, hasta quienes los han tenido como consejeros para sus carreras o aspectos de su vida personal.

Esa imagen que todos guardamos con cariño y respeto de quien nos dio clase de alguna materia, se distorsiona completamente en la arena política. Los dirigentes sindicales o los maestros que han prevalecido en posiciones de alto nivel son todo lo contrario de la buena imagen. A la nobleza de un maestr@ hay que oponer a Carlos Jonguitud, Elba Esther, Carlos Hank o el propio profesor Humberto Moreira. Han sido en su momento el símbolo del exceso, de la mezcla de intereses, del lujo descarado, de la abierta corrupción, del cinismo, del abuso sobre sus agremiados, son personajes grotescos de triste memoria (estén vivos o no). Incluida la maestra Delfina que, atrás de su imagen de sencillez, se esconde un costal de mañas en el manejo de dinero público.

Moreira y su equipo –incluida su familia, por supuesto– establecieron en Coahuila un verdadero cacicazgo. Bajo el gobierno de Humberto ese estado era el más priista del país (ya vimos cuánto costó ese 'liderazgo'): arrasaban en las elecciones, su palabra era ley. No importaba que dijera estupideces –una de sus especialidades junto con el baile guapachoso–, como aquella de que no necesitaba a la Marina en su estado, porque en Coahuila “no había mar”, mientras el crimen organizado campeaba en su estado.

Cada determinado tiempo surge información delicada de Humberto Moreira. Es un hecho que endeudó a su estado de manera desproporcionada; es un hecho que fue detenido en España por sospechas de lavado de dinero; es un hecho que las autoridades estadounidenses lo investigan; es un hecho que las autoridades mexicanas lo encubren; es un hecho que colaboradores suyos han sido perseguidos en Estados Unidos por asuntos relativos al manejo ilegal de enormes cantidades de dinero; es un hecho que tiene control político en su estado, pues es candidato a diputado (va por el fuero como tantos delincuentes); pero también es un hecho que los coahuilenses tienen el poder de comenzar a deshacerse de esta lacra. En un par de semanas su palabra será un voto, ojalá hablen fuerte contra este sujeto y su camarilla.

Twitter: @JuanIZavala

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