Opinión

El problema de México está en la familia 

Nadie se atreve a decirlo: el problema de México está en la familia, en la patética cultura familiar que inhibe en el mexicano la autosuficiencia, la independencia y la seguridad individual. Cierto: el consenso dicta que tal aseveración es políticamente incorrecta. La familia, se cree equivocadamente, es una institución que debemos defender a ultranza y que sobre todas cosas debemos preservar. Error.

El problema de México es que no nos permitimos un debate mínimo al respecto. La familia es intocable, como lo es la UNAM o la Virgen de Guadalupe. Pero en esa estructura familiar residen nuestros problemas de atraso y la falta de avance por méritos dentro de la escalera de creación de riqueza. La familia en la que naces es la casta en la que predeterminadamente te toca quedarte. Y si te quieres mover, te llevará años lograrlo… y costará mucha inteligencia emocional.

El tema viene al cuento por el estudio que presentó el Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco) en conjunto con Microsoft, sobre “Los Emprendedores de TIC en México”, en el que claramente se da cuenta del rezago emprendedor en el que vivimos.

El reporte revela, por ejemplo, que “México tiene la mitad de investigadores que Chile”; que en nuestro país sólo se han creado 50 empresas con fondos de capital privado desde el año 2012, a diferencia de la India, donde se han creado 379, o de Estados Unidos, donde se han creado 2 mil 542.

El viernes el investigador Rodrigo Gallegos, del Imco, me dijo en la tele que el primer problema (de 9 que identificó ese think tank), era la falta de una cultura emprendedora. Reconozco que no le dejé avanzar mucho en su enumeración de los otros ocho problemas. Pero lo hice porque me parecía que con eso era suficiente: no tenemos una cultura emprendedora.

Pero dicho problema tiene otro lado en su ecuación. El tema es que no se habla de la cultura que sí tenemos: la cultura familiar. Esa cultura familiar, que chupa y mina la individualidad, actúa como sustituto perfecto de la cultura emprendedora. Los problemas número dos, tres y demás que identificó el Imco podrían no ser tan graves para emprender compañías nuevas en materia de tecnología si el primero estuviese resuelto. Pero no lo está.

La familia es una plaga y todo mundo la defiende. Véase esto: mientras un chico estadounidense está con sus roomates durante su vida universitaria, creando nuevas empresas de Internet los fines de semana; su equivalente mexicano no puede ausentarse del convivio familiar sabatino y es fuertemente presionado a acudir a la comida de la tía o abuela que cumple años. Uno trabaja y crea durante su fin de semana. El otro convive en familia. Hay que abolir el Día de la Familia. Urge.

Twitter: @SOYCarlosMota