Opinión

El PRI y el voto joven

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Jóvenes. (ilustración)

Además del desperdicio de talento con los jóvenes que no encuentran lugar en la educación superior, hay que sumar el costo electoral que va a pagar el PRI por la carencia de ideas para abrir espacios a la juventud.

Para los comicios de junio, 18 millones de jóvenes tuvieron la oportunidad de votar por primera vez, y el padrón se compone ahora por un 30 por ciento de menores de 29 años de edad.

El fin de semana pasado se anunció que la UNAM sólo pudo admitir a 11.4 por ciento de postulantes a un lugar en esa casa de estudios, porque físicamente no puede más.

No es que 88.6 por ciento de los aspirantes a ingresar sean malos alumnos, sino que simplemente la UNAM no está en condiciones de recibir a más estudiantes.

Son capaces en su mayoría, pero no se les abren puertas para desarrollar su potencial.

¿Qué incentivos van a tener los jóvenes en la elección presidencial para votar en favor de que continúe el PRI en el gobierno?

Desde luego no se trata de ofrecer imposibles como hace López Obrador, de que se acaben los exámenes de admisión y todos entren a la universidad. Eso es demagogia, pero tiene un sentido: va dirigida a un sector ninguneado por las autoridades, y que suma muchos votos.

Sería irresponsable vender espejismos como hace AMLO, pero a los jóvenes tienen que ofrecerles algo. Mandarles una señal de que para el PRI existen y que para el gobierno importan.

Al anunciarse que había más de 53 mil “rechazados” (así de oprobioso es el nombre) de la UNAM, la SEP ofreció una página web con posibilidades de estudios universitarios para los que participaron en los procesos de selección en la zona metropolitana.

No es despreciable, pero el compromiso con los jóvenes debe ir mucho más allá que una página web.

De continuar la desidia para atender a cientos de miles de jóvenes cada año, eso se va a reflejar, de manera casi automática, en las urnas electorales.

Para conservar el poder, o para acceder a él, los partidos necesitan darles oportunidades de desarrollo a los jóvenes. No tenerles miedo, como parece.

Estelas.– Con la brújula extraviada andan quienes se prestan a amarrar navajas entre Miguel Ángel Osorio Chong y Aurelio Nuño. La relación entre el jefe de la Oficina de la Presidencia y el titular de Gobernación es excelente, se hablan por la red una docena de veces al día y ambos planearon, desde hace meses, el fin del IEEPO y el jaque a la CNTE oaxaqueña.

Twitter: @PabloHiriart

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