Opinión

El populismo y la paranoia ranchera

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AMLO, Donald Trump. (ilustración)

El lopezobradorismo en pleno se puso el saco por las referencias del presidente Peña al populismo –y la verdad es que les queda bastante bien–, convencidos de que su líder es el centro del universo político.

Populismo es engañar al pueblo con soluciones fáciles a sus problemas, que llevan a la ruina económica, moral o política.

Señalar el peligro del populismo en un contexto global, como hizo Peña Nieto en la ONU, es una directa referencia al riesgo número uno para México en el mundo, que se llama Donald Trump.

El aspirante republicano plantea a su país, el más poderoso del planeta, que los problemas se van a solucionar cuando se expulsen a los mexicanos de Estados Unidos.

Trump quiere dar por terminado el Tratado de Libre Comercio (TLC) con México, como la forma expedita para estimular la producción local y la recuperación de empleos.

Peña Nieto habló del populismo como una amenaza global, que se “aprovecha del miedo y de la preocupación para sembrar odio, con el fin de satisfacer sus agendas políticas y ambiciones personales”.

Ése es Donald Trump. Y por supuesto que está en el interés nacional advertir su populismo desde la más alta tribuna del planeta: la sede de la Asamblea General de la ONU.

La receta fácil para el desempleo en Estados Unidos, Trump la expresa en correr a los mexicanos.

Una solución sencilla para la criminalidad en la Unión Americana es acusar de ella a los inmigrantes mexicanos y prometer que serán expulsados de ese país. “Asunto arreglado”.

Se trata de populismo que fomenta el odio para satisfacer la agenda política y la ambición personal de Donald Trump, como lo planteó Peña Nieto.

Qué bueno que el Presidente no llamó a Trump por su nombre. De esa manera evitó que lo tomaran de pretexto para convertir su delirio antimexicano en un conflicto contra el gobierno de México, que le sería mucho más redituable que atacar a personas nobles, trabajadoras y talentosas de nuestro país que se ganan el pan de manera limpia del otro lado de la frontera.

Pero aquí brincó como resorte el talante aldeano del lopezobradorismo al interpretar que Peña Nieto se refería a su líder.

Incluso en el Senado, durante la comparecencia del secretario Osorio Chong, legisladores afines a Morena le reclamaron al secretario de Gobernación que el presidente se haya referido así de López Obrador en la ONU.

De pena ajena su paranoia ranchera.

Por cierto, y a propósito de populismo: ¿se imaginan si se hubieran construido las cinco refinerías que prometió AMLO de ganar la presidencia? Hoy estaríamos endeudados hasta la camisa, con cinco elefantes blancos a medio construir, para algún día producir gasolinas que van a la baja en todo el mundo.

Twitter: @PabloHiriart

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