Opinión

El peso, Trump y los otros

 
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ME. El futuro inmediato para el peso.

Es cada vez más claro. La volatilidad del peso mexicano se ha venido asociado cada vez más estrechamente con la incertidumbre sobre las elecciones en EUA, tal como lo adelantamos desde hace ya varios meses. No obstante, no es un fenómeno exclusivo de la divisa mexicana, a pesar de que el discurso de Trump en términos de proteccionismo comercial, inversión directa y migración se ha concentrado mucho más en temas que le atañen en mayor medida a México en relación a otros países emergentes. No obstante, esto último también se ha expresado recientemente en el comportamiento relativo del peso mexicano frente al dólar.

Comencemos por apuntar que las preferencias electorales capturadas por el promedio de encuestas en EUA (RealClearPolitics), en especial el diferencial entre ambos candidatos, ha observado una alta volatilidad desde el año pasado. Baste recordar que en julio del año pasado la ventaja de Clinton sobre Trump llegó a ser de casi 20 puntos porcentuales mientras que a finales de julio de este año Trump llegó a liderar marginalmente (1 punto porcentual).

En este contexto, tal diferencial se ha ido cerrando desde una ventaja de Clinton de casi 8 puntos porcentuales a principios de agosto hasta el marginal 0.9 puntos porcentuales de ventaja de estos días.

En este contexto, tanto la canasta de monedas emergentes como el peso mexicano han observado una creciente correlación con dicho diferencial de preferencias electorales, siendo el terreno ganado por el candidato republicano el factor que parece más correlacionado con la debilidad frente al dólar.

No obstante, es importante reconocer que la afectación del factor electoral ha sido más marcado en el caso del peso mexicano, basta decir que la correlación de los últimos veinte días entre el peso mexicano y el diferencial de preferencias electorales se ubica en -0.8 (versus -0.5 en el caso de la canasta de monedas emergentes).

De esta forma, puede ser asumido que la prima de riesgo asociada a las elecciones de EUA es mayor en el caso del peso mexicano. Por lo mismo, se deriva que de materializarse nuestro escenario central de una victoria de Clinton el próximo 8 de noviembre, el peso podría observar un respiro en su cotización frente al dólar.

Todo esto supone que la Fed elevaría hasta diciembre de este año. No obstante, un discurso más restrictivo en las siguientes sesiones podría llegar a implicar un mayor fortalecimiento del dólar, mientras que uno más laxo podría otorgar un respiro cambiario antes de lo previsto.

De aquí que los eventos de las próximas dos semanas son centrales, en específico el comunicado de política monetaria de la Fed (21 de septiembre), el primer debate en la carrera presidencial en EUA (26 de septiembre) y el comunicado de la reunión de política monetaria de Banxico (29 de septiembre).

El autor es Subdirector de análisis de mercados financieros locales en la Dirección de Estudios Económicos de Banamex. Las opiniones expuestas son responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la visión de Banamex.


Twitter:@joelvirgen

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