Opinión

El peso se sigue fortaleciendo

El peso mexicano se ha fortalecido en los pasados meses, desde 13.53 por un dólar en que llegó a cotizarse a principio de febrero pasado, a estar por debajo de 12.90 en varias ocasiones el día de ayer. Esto es interpretado por varios como un síntoma de confianza de parte de los inversionistas internacionales (lo que en parte es cierto) debido a las reformas que se están realizando en el país.

Sin embargo, es sobretodo resultado de la política monetaria expansiva que continúa realizando el gobierno de Estados Unidos, a la cual ya se sumó el gobierno japonés e inglés y existen fuertes indicios de que podría agregarse el Banco Central de Europa en las siguientes semanas. La compra mensual de activos financieros que realiza la Fed ya acumula más de 4 billones de dólares, que no sólo se quedan en ese país, sino que están a la búsqueda de oportunidades de inversión en el resto del mundo, en donde puedan encontrar rendimientos superiores a los que prevalecen en su país. Eso propicia la entrada de capitales hacia los demás países. A esto habría que mencionar que la reciente crisis política de Rusia y su intervención en Crimea, ha hecho que los inversionistas revalúen el riesgo de mantener sus recursos en ese país, por lo que se ha iniciado una salida de capitales de aquella parte del mundo.

Por lo mismo, es posible que el fortalecimiento del peso continúe varias semanas o incluso meses más. La aprobación de las leyes secundarias en materia energética puede ser el detonador para que se incrementen los flujos de capitales hacia nuestro país, fortaleciendo aun más al peso mexicano. Esto es beneficioso para los importadores, pero perjudica a los exportadores y a los productores nacionales que tienen que competir con las importaciones más baratas.

Un riesgo es que después de cierto tiempo de una mayor fortaleza del peso, por flujos de exterior, se puedan detener o revertir, provocando ajustes inesperados, fuertes y rápidos en el tipo de cambio, lo que perjudica a la economía nacional. Esto sucedió en mayo del año pasado, cuando se llegó a estar por debajo de los 12 pesos por un dólar y en cuestión de unos días subió por arriba de los 13.50. Otra ocasión fue en julio del 2011 cuando el dólar se cotizaba en 11.50 y en unos días estuvo por arriba de los 14 pesos.

Las empresas requieren de estabilidad y predictibilidad para operar de una manera eficiente y esta volatilidad es un riesgo y un problema adicional con la que deben de operar. Sin embargo, tienen que aprovechar esta bonanza de liquidez mientras dure.

Por otro lado…

La Secretaría de Hacienda anunció ayer un nuevo esquema de financiamiento de Nafin y HSBC para apoyar a las Pymes que trabajan en el sector energético. Cabe esperar que se desarrollen otros modelos de crédito en más sectores de la economía nacional en el corto plazo.

*El autor de este artículo es Economista.

Correo: Benito.Solis@solidea.com.mx