Opinión

El peso de los costos

 
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Por Ivonne Maruri.

La autora es socia IMEF Nueva Generación.

Todas las empresas tienen el mandato de hacer más rentable el negocio y con ello viene a colación la famosa reducción de costos, que a grandes rasgos implica recortes de personal, de presupuestos (publicidad, mercadotecnia, etc.), de evaluación de procesos actuales y evaluación de personal, entre otros.

Al hacer una comparación entre lo que se necesita para recortar gastos y hacer más eficientes los procesos, se puede observar que lo que requiere la organización es de más trabajo y a veces, de una inversión adicional.

Dado lo anterior, muchas compañías optan por reducir sus gastos mediante el recorte de personal, recortes presupuestarios en áreas publicitarias o incluso ambos. Ya lo decían los marineros cuando se hundía un barco, “mujeres y niños primero”. Si bien, existe un movimiento a nivel mundial en favor de la equidad de género y se han mostrado grandes avances, es una realidad que en algunas organizaciones aún se viven discriminaciones. En este sentido, los más jóvenes son los que sufren con los recortes de personal en gran medida, ya que por mera antigüedad el costo que representa para una compañía el recorte en becarios, pasantes o de recién ingreso es menor que el recorte de personal con mayor antigüedad.

Hoy en día, al tomar este tipo de decisiones, los ejecutivos están omitiendo que la solución a su problema va mucho más allá de un recorte masivo de su plantilla laboral, ya que se pierde la curva de aprendizaje y para los años siguientes se quedan sin poder de maniobra en caso de que la situación de la empresa no mejore.

Hacer eficientes los procesos implica un crecimiento sostenible para la organización. El análisis de procesos, además de reducir tiempos, puede sustituir procedimientos obsoletos, ver posibles brechas entre el tiempo de entrega y producción, evaluar la sincronía entre la producción y la demanda (takt time), entre otros.

La empresa y sus empleados se verán sumergidos en un proceso de innovación que requerirá la participación de varias áreas de la compañía. A la larga, lo anterior retornará a la empresa en un ente más robusto con la capacidad de responder de manera más adecuada a eventualidades futuras.

Aunado a lo anterior, es importante recordar que la meta es maximizar utilidades. Es importante tener lo anterior como el objetivo principal. Hacer más eficientes los procesos y realizar sus respectivas evaluaciones, puede resultar incluso, en la generación de un nuevo producto. Este fue el caso de los “Munckins” u hoyos de dona de Dunkin´ Donuts. La empresa decidió aprovechar los “desperdicios” que otras panaderías no vieron y venderlos como un nuevo producto, el cual resultó muy popular entre la población en Estados Unidos. Un caso similar es el del pan molido de Bimbo, quien decidió aprovechar los desperdicios de pan y venderlo, ahora el pan molido tiene incluso su línea de producción. La innovación se transformó en mayores ventas y no solo en reducción de costos.

Hacer más eficientes los procesos es un camino largo que requiere de constancia, voluntad, y esfuerzo. Si se hace de manera correcta los resultados tendrán un impacto duradero y ayudará no solo a bajar los costos sino a fortalecer a la empresa.

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