Opinión

El pequeño palerismo

10 febrero 2014 5:19 Última actualización 02 agosto 2013 5:19

 
 
 
Juan Antonio García Villa
 

Como en otros trece estados, el pasado 7 de julio hubo también elecciones en Coahuila.
 
 
Fueron sólo para renovar sus 38 ayuntamientos. De una lista nominal de 1 millón 950,000 electores, acudió a votar casi el 54% de los inscritos.
 
 
En esos comicios Acción Nacional obtuvo mayoría de votos en varios de los municipios económica y demográficamente más importantes. Como Saltillo, la capital, que por sí solo representa la cuarta parte de la población del estado. Más Monclova y Frontera, poblaciones conurbadas, que registraron magníficas votaciones para las planillas panistas. Además de Sabinas y otras municipalidades de menor rango, la fronteriza Cd. Acuña ganada.
 
 

Caso especial fue el de Torreón, en el que también reside otra cuarta parte de la población coahuilense. En este municipio el PAN superó al PRI por 1,500 votos. Pero al contabilizarse a este último partido los votos de sus aliados, suma 4,000 votos más que la planilla panista.
 
 

¿Qué partidos fueron los aliados del PRI en Torreón? Dos de registro nacional, uno ya clásico en este menester como es el llamado Partido Verde, y otro esporádico como Nueva Alianza; más un trio de partidos estatales que nada son ni a nadie representan, pero sí son utilizados a un gran costo para producir resultados precisamente como éste de Torreón.
 
 

Ya se ha mencionado aquí la singular tipología de partidos en Coahuila. Participan además de los siete que ostentan registro nacional, otros seis con registro estatal. Creados casi todos éstos por el moreirato, contando al efecto con las facilidades necesarias, precisamente para cumplir misiones como la que esta vez tuvieron en Torreón.
 
 

Por eso existen en Coahuila --más que en ningún otro-- seis partidos locales. Quizá con la excepción de UDC, partido que acredita trayectoria de muchos años y presencia importante en algunos municipios, particularmente en Cd. Acuña, cuyo ayuntamiento ha ganado en varias ocasiones, los otros cinco partidos estatales son meras ficciones. Además muy caras.
 
 

A pesar de que ni siquiera merecen ser mencionados, salvo el caso señalado al final, no queda más remedio que dar cuenta de su nombre y siglas. Son los siguientes: Primero Coahuila (PPC), Social Demócrata (PSD), de la Revolución Coahuilense (PRC), Joven (PJ) y Progresista Coahuilense (PRO). Más la UDC, que en varias ocasiones ha ido en alianza electoral con Acción Nacional.
 
 

En una interesante estudio realizado por el diario El Siglo de Torreón y publicado en días pasados, se relaciona el financiamiento público estatal, tanto para gasto ordinario como para campañas, recibido por los 13 partidos que hay en Coahuila, con los votos obtenidos por éstos en la entidad.
 
 
El resultado aritmético que se obtiene es el costo que a cada partido le representó recibir un voto. Vale señalar que en el ejercicio no hay dolo alguno si al efecto se consideran dos datos: 1) Conforme a la legislación de Coahuila los partidos con registro federal tienen acotada la recepción de recursos procedente de sus órganos nacionales, y 2) En la suma de fondos que los partidos obtienen, debe ser predominantes los que les llegan vía financiamiento público y las campañas --como bien se sabe- tienen señalados topes de gastos.
 
 

Pues bien, de los partidos nacionales el más eficaz fue el PAN, pues cada voto le significó un gasto de 33 pesos, y el más ineficaz resultó el Panal con 500 pesos por sufragio obtenido. De los estatales el más eficaz fue la UDC, con 159 pesos por voto. En los demás partidos estatales esta erogación fue como sigue: PPC 166 pesos, PSD 225, PRC 393, PJ 647 y el llamado Partido Progresista 1,343 pesos por voto.
 
 
Como reflejo de lo anterior, el mismo diario informó que un perro de nombre “Oliverio”, postulado por las redes sociales para alcalde de Torreón, registró 971 seguidores. Ninguno de los seis partidos estatales obtuvo ese número de votos.