Opinión

El Peje por su boca muere


 
Dicen que el pez por su boca muere y a Andrés Manuel López Obrador lo conocen como el ‘Peje’.
 
 
El pejelargarto es un pez de agua dulce que se encuentra de América del Norte a Centroamérica, pero en México es representativo de Tabasco, como Andrés Manuel.
 
 
Digo esto, porque en su serie de luchas sociales López Obrador ha construido un discurso en el que culpa a todos de los males de México y él es el único capaz de salvar al país. Por eso lo califican como mesiánico.
 
 
A lo largo de los años, su discurso se ha vuelto repetitivo. Culpa a todos, menos a él, claro,  de la desgracia nacional. Los males de este país, según su filosofía, han sido provocados por el PRI, la derecha, los empresarios, los medios de comunicación, los legisladores que no sean puestos por él, los gobernadores que no son afines a él, los sindicatos que no le son fieles a él, los burgueses, los caciques que no lo apoyan, etcétera.
 
 
Afirma que vivimos en un Estado fascista y publicó en Twitter que el presidente Enrique Peña Nieto es Hitler a la mexicana.
 
 
El fascismo se basa en un Estado todopoderoso que dice encarnar el espíritu del pueblo, como el que propone López Obrador. La población no debe, por lo tanto, buscar nada fuera del Estado, que está en manos de un partido único. Claro, siempre y cuando sea el de AMLO.
 
 
Es bien conocido que en los regímenes fascistas de Mussolini, en Italia, de Hitler, en Alemania y de Franco, en España, se aplicó la política de ‘quien no está conmigo, está contra mí’.
 
 
Curiosamente es el mismo pensamiento que López Obrador ha demostrado una y otra vez durante muchos años. Los partidos o políticos que no están con él, están en su contra. Los empresarios que no lo apoyan, son corruptos. Los ciudadanos que no lo siguen, son deshonestos. Los sindicatos que no lo respaldan, son lo peor, claro, menos el SME que sí está de su lado. Los medios de comunicación o periodistas que no dicen lo que él quiere, son sus enemigos.
 
 
El Peje es experto en victimizarse. Asegura que el gobierno tiene control absoluto de los medios de comunicación, excepto, claro, aquellos que dicen lo que él quiere y le sirven de propaganda.
 
 
Andrés Manuel López Obrador acusa a los medios de mentir y usa otra frase del régimen fascista de Hitler. Cita a Joseph Goebbels, el ministro de propaganda nazi, quien decía: “una mentira repetida mil veces puede convertirse en realidad”. La verdad es que la frase es del líder revolucionario ruso  Vladimir Ilyich Ulyanov (Lenin), pero la popularizó Goebbels.
 
 
¿No será que precisamente eso es lo que quiere el Peje? ¿Creerá que repitiendo mil veces las mentiras del fraude electoral o de los medios ‘manipulados’ podrían convertirse en realidad?
 
 
Veo que el líder de Morena ha estudiado bien al ministro de propaganda nazi, quien también dijo “miente, miente, miente que algo quedará”. ¿Recuerdan la ‘República amorosa’ que prometió fugazmente en su campaña López Obrador? Bueno, pues la propaganda nazi también decía: “gobernaremos gracias al amor y no gracias a la bayoneta”.
 
 
Ojo, el pez por su boca muere.
 
 
Por cierto
 
 
Liconsa fue de las primeras dependencias del gobierno federal en llegar a Acapulco y Chilpancingo durante la emergencia por las tormentas para garantizar que el abasto llegara oportunamente a las comunidades afectadas por ‘Manuel’. Además, desde hace 3 meses duplicó su padrón de beneficiarios en Guerrero.
 
 
400 millones de dólares invertirá la empresa tailandesa Kesel para la construcción de un  nuevo astillero en Altamira, Tamaulipas, que generará 4 mil empleos nuevos. Una gestión de Pemex y el gobierno de Egidio Torre Cantú para seguir desarrollando puertos de altura en la costa tamaulipeca. Enhorabuena.
 
 
Twitter: @cachoperiodista