Opinión

El Papa y el mal

 
1
 

 

Papa.

Repantigado en el mullido sillón del amplísimo estudio, el Papa Francisco se enteró que Gil escribía una soflama jacobina en la página del fondo. Perdón, al revés: Gamés se enteró de que Bergoglio ha dado a conocer un disco con música y canciones que se llama Wake up! El álbum recoge canciones de la tradición religiosa en diferentes estilos y los intercala con discursos de Su Santidad. Sus periódicos de Gilga informan que se trata de 11 pistas reelaboradas y cuyos estilos incluyen el pop, el rock, los ritmos latinos y los cantos gregorianos. Gil sabe que hay canciones latinas que parecen cantos gregorianos. Algunas canciones de Silvio Rodríguez, por ejemplo, son cantos al anciano Papa Castro, su santidad de la otra iglesia.

La primera canción del disco contiene el saludo del Sumo Pontífice de marzo de 2013 acompañado por el tema musical “Tu es Petrus”, pero también se puede escuchar el discurso de la juventud pronunciado en Río, o la oración para la paz con Shimon Peres.

Gamés pretende poner las íes sobre los puntos: nunca, ni por equivocación, Gilga escuchará semejante engendro papal, literalmente un puré de Papa. Francisco es tan moderno que terminará bailando el perreo para recuperar a la feligresía latinoamericana. La historia registra toda clase de pontífices, pero a la Iglesia católica le hacía falta un Papa chanta. Y sí, sho busco a Dios en el perreo. Sho no soy nadie para juzgar el perreo.

Abarcas
En otro orden de perreos, o como se diga, Gil ha leído en su periódico El Universal que antes de la Noche de Iguala, tres procuradurías mexicanas guardaban en sus archivos investigaciones donde relacionaban a María de los Ángeles Pineda Villa, a su familia y a su esposo, José Luis Abarca, alcalde de Iguala, con el crimen organizado.

Gil ha leído en una nota bien documentada de Zorayda Gallegos y Silber Meza que no una, sino dos o tres autoridades sabían que Iguala era un pudridero. Secuestros sicarios que pretendían despojar de la plazas a los Guerreros Unidos, asesinatos de La Familia Michoacana, de Los Rojos. Además, los Abarca habían sido denunciados por los asesinatos de Arturo Hernández, Ángel Román Ramírez y Félix Bandera Román. Gilga lee y confirma que todos lo sabían todo.

De pronto le llega un eco imaginario a Gamés: si les echamos el guante en Iguala, el Pacto por México se viene abajo y con él las reformas y con ellas el futuro del país y con él mi posteridad y con ella mi familia y con ella mi descendencia y con ella la esperanza de un mundo mejor. Así que ni le muevan, a chiflar en la loma, ¿entendido?

Al postergar la acción de la justicia ante semejante cosa monstruosa, se desmadejaron, por cierto, el Pacto, las reformas, el futuro del país, la posteridad del Presidente, la familia presidencial, la descendencia y la esperanza, en fan, en fin, en fon.

En otra nota de los mismos autores en El Universal, se dice que en una declaración de Lázaro Mazón, exsecretario de Salud del exgobernador Aguirre, hombre cercano a Morena, dijo que él no era cercano a los Abarca y que la decisión de elegirlo como candidato a la alcaldía fue tomada con base en dos factores básicos: una encuesta y una negociación de grupos del PRD.

Otro eco imaginario: Chucho, Chuchín, escúchame, dicen que ese Abarca es un pájaro de cuenta. Cuidado. Ay, no mames, Chucho, ¿quieres ángeles como candidatos? Vete al cielo en chinga y te traes a unos diez. A Gamés le consta que no fueron al cielo, más bien al infierno. Canten, perredistas: te conocí en un bazar un sábado al mediodía, y ya la cosa encendía, entre discos y revistas, camisetas discos y jeans. Un lamento se oyó en el amplísimo estudio: ay, mis impresentables hijoos perredistas.

Aquel volante
Por atorrante, Gamés no ha comentado en esta página del fondo el volante, les llaman flyers, en el que aparecen muy sonrientes Liópez y Abarca y con el logo de su partido como escudo, el lema dice: Iguala nos une. Se publicó en las páginas de su periódico EL FINANCIERO y Gilga dio dos machincuepas esa mañana nublada. Sí, sí ya se sabe, tomarse la foto con un delincuente no te convierte en delincuente. En su momento nadie debió sentir bonito apareciendo en una imagen, muy sonriente, con Al Capone.

La máxima de Edmund Burke: “Para que triunfe el mal sólo es necesario que los buenos no hagan nada”.

Gil s’en va.

Twitter: @GilGamesX

También te puede interesar:
Buenas noticias
Cosas raras que pasan
Gritería o solidaridad