Opinión

El PAN de las influencias, quesos, moches, neonazis y manos largas

Yo no sé si los panistas ya se dieron cuenta de la crisis de imagen que vienen arrastrando desde hace tiempo. El partido de la moral y las buenas costumbres ha dejado de serlo para convertirse en uno más, en otro como el PRI o el PRD, donde lo importante es ganar el poder y dinero.

Luego de su complicada elección interna, el PAN tiene por delante su reconstrucción moral. Su llegada al poder en el año 2000 y 2006, más sus divisiones internas, han hecho un daño sin precedentes al partido. Hoy, además, prácticamente ya no cuenta con las figuras que daban sustento ético e ideológico al blanquiazul.

No sólo hablo del muy lamentable caso de Rafael Miguel Medina Pederzini, quien fungía como director general de Gabinete y Proyectos Especiales en la Delegación Benito Juárez; Sergio Israel Eguren Cornejo, quien era director general de Desarrollo Delegacional. Ambos fueron diputados locales de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) entre 2009 y 2012. Junto con ellos, Mateo Codinas Velten y Ángel Rimak Eguren Cornejo.

Los cuatro son acusados de asalto sexual a una mujer brasileña y de golpear a sus dos acompañantes, su esposo y su cuñado, ambos abogados. Los cuatro mexicanos ya fueron identificados por las víctimas y podrían pasar varios años en una cárcel brasileña, sin posibilidad de ser extraditados. Estos funcionarios de bajo nivel contrataron los servicios de un carísimo despacho de abogados para llevar su defensa. Pero eso es apenas un botón de muestra de lo que atraviesa el Partido Acción Nacional.

Recordemos a los hermanos Bribiesca, hijos de Marta Sahagún, quienes hicieron y deshicieron durante el sexenio de Vicente Fox. Ahí siguen, muy tranquilos, disfrutando sus recientes fortunas sin que nadie los moleste.

Y qué me dice del caso de Fernando Larrazábal, el expresidente municipal de Monterrey, y su hermano Jonás, un vendedor muy exitoso de quesos. El 19 de agosto de 2011 fue grabado mientras cobrara 400 mil pesos en efectivo a un casino de Monterrey, mientras su hermano era presidente municipal, unos días antes de la tragedia del Casino Royale. La explicación que se dio fue que Jonás Larrazábal cobraba la venta de quesos al casino.

Recientemente está el caso de Juan Barrera Espinosa, autodeclarado neonazi, admirador de Adolf Hitler, defensor de la familia tradicional, y quien dirige a un grupo de jóvenes panistas de Jalisco.

El senador panista, también de Jalisco, José María Martínez Martínez levantó polémica al declarase férreo opositor al matrimonio entre personas del mismo sexo y el aborto. Preside la recién creada Comisión Ordinaria de la Familia y el Desarrollo Humano, y dijo que su labor será defender el concepto de la familia tradicional. La lista sigue, es larga. Gustavo Madero y todos los panistas tienen una gran tarea por delante.

Por cierto...

Buenas cuentas han entregado el gobierno de Tamaulipas, en coordinación con las fuerzas federales, en el combate a la violencia. Miguel Ángel Osorio Chong, el secretario de Gobernación, informó en Matamoros que las denuncias ciudadanas se triplicaron de mayo a la fecha y ya se aprehendieron a seis de los 14 objetivos principales del crimen organizado. Y van por más.

Bien y de buenas el gobernador Aristóteles Sandoval, de Jalisco. Dos visitas presidenciales en menos de un mes y el anuncio de un proyecto largamente acariciado: la línea 3 del Tren Ligero que costará 17 mil 692 millones de pesos, generará más de siete mil empleos directos y beneficiará a más de 233 mil usuarios al día.