Opinión

El PAN bloquea a Peña Nieto

Parece que está claro: lo que va a unir de ahora en adelante al PAN es su hostilidad hacia la persona del presidente de la República.

Enrique Peña Nieto tenía agendado asistir hoy a la Cámara de Senadores, invitado por ese órgano legislativo, pero los senadores del PAN, sumados a los del PT (léase Morena) manifestaron su rechazo a la presencia el Ejecutivo en el recinto senatorial.

Es decir, los senadores por un lado invitan y por otro rechazan que vaya el invitado.

Esta esquizofrenia es obra de la bancada del PAN, que no sabe cómo arreglar sus pleitos internos.

Portarse como antes lo hacía el PRD puede ser el pegamento que una cohesión artificial. Fabricar un enemigo suele dar resultados para cohesionar internamente. Claro, cuando no se tiene nada más que decir.

Paradigma de esta nueva postura de los senadores del PAN es el planteamiento del legislador Javier Corral, que rechaza la presencia del Ejecutivo por considerarla indigna.

Dijo Corral que los panistas no irían al foro sobre federalismo que organiza el Senado –al que acudiría el presidente–, porque ellos quiere protestar contra “el servilismo y la censura”.

El PAN actúa como ya ni siquiera hace el PRD. En la aventura de bloquear la presencia de Peña Nieto, los senadores del PAN se toman del brazo de los senadores del Partido del Trabajo.

Sólo así olvidan sus enfrentamientos internos. Esa es la pomada para el odio que los divide. Fabricar a un personaje externo al que odien aún más, y lo encontraron en la persona de Peña Nieto.

¿Qué les hizo el presidente como para que lo odien? Les hizo muchos favores. Demasiados dirían algunos.

El PAN olvida que esa actitud de no recibir al presidente de la República en una sede del Congreso por considerarla “indigna, fue la que le impusieron a Felipe Calderón los legisladores del PRD y del PT.

Felipe Calderón sólo se pudo parar en el Congreso cuando asumió la presidencia y cuando la entregó. El PRD y el PT se lo impidieron.

Con eso los perredistas consolidaron su fama de conflictivos y detractores de las instituciones, y no les fue nada bien en términos de opinión pública, aunque les haya servido para mantener de manera artificial una unidad que ya no tienen.

Para que corderistas y maderistas puedan tomarse del brazo, la única opción que encuentran es amenazar con increpar al presidente si es que iba al Senado.

Infantilismo puro. Su unidad es falsa, aunque carguen las cartucheras con todo tipo de insultos al presidente.

Además, hablaron de “increpar” al jefe del Ejecutivo si es que iba al Senado. Pero pensándolo bien, ¿qué le iban a increpar?

¿Le iban a echar en cara las reformas, que el PAN aprobó junto con el partido del presidente?

¿La reforma electoral que les regalaron?

¿La nula acción judicial contra casos de malos manejos de fondos públicos, como la Estela de Luz, los sobreprecios de medicinas en el ISSSTE, el despilfarro en el IMSS, o los resultados arreglados de antemano en Pronósticos Deportivos o la Lotería Nacional?

En fin, el PAN ya dio color de por dónde va a ir en los siguientes años. Qué lástima.

Twitter: @PabloHiriart