Opinión

El Palacio del lujo

Fui a dar una vueltecita por El Palacio de Hierro de Polanco el sábado. Está feo, porque lo están remodelando, así que todo luce muy apretado. Espero que quede bonito cuando se salgan de ahí los albañiles y los camiones de volteo. Promete mucho el lugar y, la verdad, tendrá mayor atractivo que el Saks Fifth Ave. que le compite a un kilómetro de distancia, en la horripilante Plaza Carso.

Los bienes de lujo se están vendiendo mucho. En un reporte liberado hace poco por la consultora global Bain & Co., se establece que el mercado global de bienes de lujo está por alcanzar un total de 223 mil millones de euros, con una tasa de crecimiento de 5.0 por ciento este año, menor a la de 2013 pero sólida.

De acuerdo a Bain, “con la excepción de Japón, China y América del Sur, todos los mercados están influidos por el gasto turístico: importa más quién compra y no tanto dónde se compra. Los consumidores chinos son la nacionalidad que encabeza la lista y al mismo tiempo la que más crece. Los chinos gastan afuera más de tres veces el equivalente a lo que compran domésticamente. Por el contrario, la mayoría de los japoneses que realiza compras de bienes de lujo lo hace en su propio país…”

En México los bienes de lujo no están adecuadamente parametrizados en las estadísticas, pero hay proxys que se pueden utilizar para mirar cómo se desempeña este sector. Acaso los más adecuados son los autos de lujo. Este año Audi lleva un crecimiento de 11.4 por ciento, mientras que la marca japonesa Infiniti avanza a una tasa cercana a 40 por ciento. BMW también mejora cerca de 10 por ciento, mientras que Porsche lo hace 21 por ciento. Eso sí, hay marcas de lujo que sufren fuertemente en el país. La lista de las desgraciadas está encabezada por Volvo, que cae 40 por ciento.

Pero todo indica que México seguirá siendo un mercado atractivo para los bienes de lujo. Mírese la nueva boutique de artículos de cuero de Bally que llegará a la renovada Av. Presidente Masaryk para dar cuenta de ello. Otro ejemplo son las nuevas boutiques Stradivarius que Inditex ha empezado a abrir aquí. Prada también tiene una apertura en Polanco estos días.

De acuerdo con Bain, los zapatos se han convertido en el bien de lujo que ha desplazado en el mercado a los artículos de cuero, y emergen con un atributo básico: representan un “símbolo de estatus”. No veo, sin embargo, que la marca británica Church’s se venda todavía en México.

Son divertidos los bienes de lujo: curiosamente aquellos que más visten son los que más desnudan las pretensiones de quienes los usan. Pero de eso trata la vanidad: de tirar estilo y atestiguar cómo quienes observan se lo van creyendo. Excepto cuando el portador lo hace con clase.

Twitter: @SOYCarlosMota