Opinión

El otro rostro de la sustentabilidad

 
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General Electric

Apenas la semana pasada puntualizamos sobre lo alcanzado en materia de sustentabilidad vía la certificación activa LEED (Leadership in Energy & Enviromental Design). Sin embargo, qué pensaría si le dijera que más allá de la exigencia por temas de consumo energético y huella de carbono, sólo la ciudad ha crecido 30 veces su mancha urbana de 1980 a la fecha.

Indudablemente pensaría que todas las políticas recientes de reordenamiento urbano en las principales ciudades del país deberían pasar por una transformación. Incluso que logre romper con las limitaciones que tienen actualmente las decenas de municipios en diferentes puntos del país.

Como se expuso en el Foro Desarrollo en Equilibrio: Rentabilidad y Sustentabilidad en el que participaron Sara Topelson actual chairman de ULI México, Felipe de Jesús Gutiérrez titular de Seduvi, Harrison Lee presidente de LG Electronics México, Tobías Contreras gerente de Investigación y Desarrollo Sustentable de Vinte y Jorge Hagg Hagg presidente del Comité de Selección del Premio IMEI 2015, ser verde es mucho más que una moda.

Actualizamos que al cierre de mayo pasado hay 461 edificios en proceso de certificación cuyo origen y procesos son evaluados bajo los parámetros del US Green Building Council.

Hablamos de los edificios recientemente construidos y aquellos que están en proceso de construcción. Pero qué ocurre con el inventario en operación. Hacemos referencia a que sólo en los distintos corredores de la ciudad de México existe un inventario de 4.7 millones de m2, con distintas etapas de vida útil.

El fondo de la realidad es que ni el gobierno con sus distintas normas relacionadas con la sustentabilidad, que además no es obligatoria, ni los inversionistas y profesionistas de servicios de administración inmobiliaria, han llegado a una estandarización que haga factible certificar cada cinco años edificios que en su momento integraron en la fase de edificación tecnologías y sistemas sustentables.

El reto más allá del impacto económico del consumo energético en los costos de operación, es involucrar a inquilinos, administradores y propietarios en un círculo virtuoso que permita coexistir al inventario de inmuebles con los múltiples nuevos proyectos de distintos tipos y en distintas regiones del país.

Es un hecho que el desarrollo inmobiliario y vertical es una necesidad y que las grandes ciudades requieren de integrar a su modelo de sustentabilidad planes urbanos y verdes de largo plazo. Así lo están haciendo ciudades como Estambul, Nueva York, París, Berlín y Stuttgart. Es en esas metrópolis donde hoy se ejecuta lo impensable: recuperar grandes superficies de áreas verdes y edificar rascacielos sin estacionamientos.

Veremos entonces en los meses por venir, oportunidades interesantes que siembren lo que se planea para los próximos 30 años en distintas zonas como los distintos corredores de la ciudad de México. Son áreas de oportunidad y de integración de la población.

IMEI y BOMA

Hoy jueves el IMEI, en colaboración con la BOMA (Buildings Own & Management Association), inician distintos talleres de incorporación de los estándares de medición en el negocio del retail y espacios industriales.

El tema no es menor si se considera que además de las certificaciones LEED, los parámetros BOMA ayudan a medir las mejores prácticas de desarrolladores e inquilinos, incluso en el área de administración y operación de los inmuebles. Como ya mencionamos, en conjunto el IMEI, BOMA está promoviendo diversos programas que contribuyan con la capacitación y culturización respecto al tema.

Twitter: @claudiaolguinmx

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