Opinión

El obstáculo de Fernández en Pacific Rubiales

  
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Álvaro Fernández

 

Álvaro Fernández

Alfa y su socio Harbour Energy pujaron lo suficiente para que los accionistas mayoritarios de Pacific Rubiales decidieran vender a 5.30 dólares por título. Pero esto no es suficiente, Alfa y su capitán Álvaro Fernández deben esperar a que los accionistas minoritarios de la petrolera canadiense también acepten la oferta, lo que habrá de definirse en una asamblea de julio. La oferta de Alfa y Harbour Energy debe ser aprobada por al menos los dueños de 66.66 por ciento las acciones del grupo y por una mayoría simple de votos de los accionistas de Pacific Rubiales, excluyendo a Alfa que posee casi 20 por ciento. Un grupo de inversionistas concentrado en el fondo O’Hara Administration y que dice tener 19.5 por ciento, se opone a la oferta y podría bloquearla. Analistas no descartan que ese grupo busque lanzar su propia oferta para quedarse con Pacific Rubiales.

El Diablo también quiere entrar a energía
Los de Femsa quieren llegar a Estados Unidos a como dé lugar. José Antonio Fernández tiene a sus muchachos trabajando en diferentes estrategias para conquistar el mercado hispano. La primera opción es a través de Oxxo, donde ya pusieron sobre la mesa 850 millones de dólares para abrir 900 tiendas en Texas, con la condición de que les dejen vender cerveza. La otra alternativa es la compra de franquicias de Coca-Cola en ese país, aunque lo ven con muchos retos, porque el mercado es distinto. Allá no hay changarros. Junto con estas dos estrategias, también analizan el negocio de distribución, logística y el energético. ¿Cada uno por separado? Sí, pero como un solo negocio: el de transporte de gasolina. Esta oportunidad también la evalúan en México. Podría ser un proyecto transfronterizo. Sea lo que sea, el Diablo Fernández quiere concretar algo este mismo año. Así que no lo pierda de vista.

Subsidiaria vale más que su holding
Empresas ICA no sólo es la constructora más grande con el menor valor de mercado en la BMV, incluidas Pinfra, IDEAL y OHL México. Su market cap es muy inferior al de su propia subsidiaria Grupo Aeroportuario del Centro-Norte (OMA). Esta firma que dirige Porfirio González y que opera aeropuertos como los de Monterrey, Acapulco y Tampico vale 30 mil 885 millones de pesos, casi 265 por ciento más que los ocho mil 467 millones de la constructora. Sí, pero mientras que OMA, 40.5 por ciento de ICA, tiene una estructura financiera sana, reporta resultados sólidos y con perspectivas muy alentadoras, ICA es vista como una apuesta riesgosa por su elevado nivel de apalancamiento y fuerte exposición a la obra pública. Todo indica que OMA seguirá volando más alto que su dueña.

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