Opinión

El ¿nuevo? PRI

 
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ME. Los desafíos de Enrique Ochoa.

Renovarse o morir, dice un viejo y sabio adagio mexicano. Y posiblemente esto es lo que están pensando los dirigentes del PRI, pues las cuentas que rinden en los últimos meses y particularmente en lo que toca a las recientes elecciones, son las peores que yo recuerdo en la ya larga historia de este partido.

Sangre joven, sangre nueva que desplace - aunque por lo pronto tenga que convivir- a los viejos dinosaurios que han atrapado a este partido desde tiempo inmemorial.

¿Quién ha mandado en el PRI desde su fundación? El Señor Presidente de la República ¿Quién manda actualmente en el PRI? El Señor Presidente de la República.

Y es el Señor Presidente quien, para efectos prácticos, designó hace unos días a un hombre poco conocido en el ambiente político como futuro presidente de su partido, Enrique Ochoa Reza, ex funcionario federal de larga militancia en el PRI, pero con poca presencia pública. Sangre joven que se incorpora al viejo PRI, cierto, pero lo importante no es un cambio generacional, sino responder a la necesidad de un cambio cultural. Peña Nieto en sí representó a una nueva generación, pero ha llevado adelante las mismas ideas y prácticas de los viejos dinosaurios de Atlacomulco.

Decisión importante, sin duda, la de Enrique Peña Nieto, decisión que toma en el momento más crítico de su gestión, cuando su popularidad está en su punto más bajo y la aceptación de su partido por parte de la ciudadanía parece acompañarlo ¿o arrastrarlo?

Efectivamente, según reciente encuesta de Buendía&Laredo comentada ampliamente por el prestigiado politólogo Leo Zuckermann, “sólo el 29% de la población aprueba el trabajo que está haciendo como Presidente de la República. El 63% lo reprueba”; hoy por hoy, señala Zuckermann, Peña Nieto es el Presidente mas impopular desde que se iniciaron las encuestas, allá por los fines del sexenio Salinista. Según esa misma encuesta, “…sólo el l7% se mostró identificado con el PRI, 12% con el PAN, 6% con Morena y 4% con el PRD. El 57% de los mexicanos se autoidentificó como “independiente”, en comparación con un 37% que se autoidentificaba como priista en febrero del 2013” En esa misma encuesta, cuando se pregunta a la gente “aunque todavía falta mucho para la fecha de la elección, si hoy fueran las elecciones para elegir Presidente de la República, ¿por cual partido votaría usted? , el PRI quedó en segundo lugar con el 20% de las intenciones de voto. Lo sobrepasa el PAN con un 24%. Morena aparece en el tercer lugar a tan sólo tres puntos del PRI, con 17%” Yo, personalmente, me identifico con los “independientes.

Triste panorama para el siempre triunfador Partido Revolucionario Institucional ¿Podrá Ochoa Reza salvarlo de la debacle? En un reciente discurso señala con claridad y valentía “…que el PRI tiene que reestructurarse con una discusión abierta a la ciudadanía en todo el país a la luz de los resultados adversos en la elecciones y aprender de todo lo sucedido para ser un partido más convincente, incluyente, democrático, transparente y abierto a la ciudadanía”.

¿Logrará el próximo Presidente del PRI dar un golpe de timón y recuperar los espacios perdidos? Lo intentará sin duda, pero ahora se enfrenta a un partido, Morena, con un fuerte liderazgo de López Obrador, el permanente candidato a la Presidencia de la República, y a un Partido Acción Nacional en donde despunta Margarita Zavala con su indudable prestigio como política de carrera avalada con lo que pocos políticos pueden presumir: su honestidad.

Dos años, poco más de dos años, para dilucidar quién será nuestro próximo Presidente de la República ¿Contemplaremos una lucha de altura entre los candidatos basada más en las propuestas que en las descalificaciones? ¿O será otra guerra sucia como ha sucedido en el pasado? Démosle tiempo al tiempo, pero la lucha ya comenzó.

Mañana será otro día.

El autor es presidente de Sociedad en Movimiento.

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