Opinión

El nuevo aeropuerto
del DF sería la obra cumbre de Peña

Algo sucedió en los dos primeros días de septiembre, que en Los Pinos decidieron arrancar la nueva etapa del gobierno de Enrique Peña Nieto usando como carta de presentación la construcción del nuevo aeropuerto de la ciudad de México.

En los días previos al Segundo Informe de Gobierno del presidente de la República, de la oficina del secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, estuvieron girando invitaciones para un acto que, encabezado por Peña Nieto, se llevaría a cabo hoy en el Museo de Antropología. El motivo era presentar el “Avance del Plan Nacional de Infraestructura”.

Sin embargo, una vez que concluyó ayer el mensaje del Presidente en su fiesta privada de Palacio Nacional, de la misma oficina del titular de la SCT volvieron a hacer llamadas para avisar que la invitación seguía en pie, el mismo día y a la misma hora, pero el sitio se modificaba. Así que la cita se cambió para el salón Adolfo López Mateos de la casa presidencial, además del motivo: el tema lo centraron ahora en la “Presentación del nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México”.

Así que hoy, poco después del mediodía, Peña Nieto dará a conocer los detalles de lo que él mismo describió ayer en su discurso como “el mayor proyecto de infraestructura en los últimos años en México”. Es decir, esta nueva terminal será la obra cumbre de su administración.

En el documento del Informe se afirma que, por primera vez, el Programa Nacional de Infraestructura 2014-2018 incluye al turismo como sector estratégico, industria en la que Peña ya había dado a conocer que durante su administración se invertirán 181 mil millones de pesos en 83 proyectos de infraestructura turística, como la construcción de hoteles, de centros de convenciones, teatros, museos, zoológicos, acuarios, parques temáticos y ecoturísticos, teleféricos, miradores, mercados gastronómicos y de artesanías; la apertura de senderos y andadores.

En este presupuesto también se incluye la recuperación de playas en destinos como Cancún, Los Cabos, Cozumel, Mazatlán y Acapulco, entre otros; la consolidación de los Pueblos Mágicos (programa que se encuentra en revisión desde que inició el gobierno y cuyos cambios los dará a conocer la titular de la Secretaría de Turismo, Claudia Ruiz Massieu, el próximo día 27 en Guadalajara) y la mejora de la imagen urbana de los sitios turísticos.

Una gama muy amplia, pero sin mencionar los aeropuertos. De estos miles de millones de pesos, la mayor parte la pondrán los empresarios: 62 por ciento, es decir, 112 mil millones de pesos.

Y fue hasta ayer que Peña hizo el anuncio oficial en Palacio Nacional, al dar a conocer que “el gobierno federal construirá un nuevo aeropuerto en la ciudad de México”, el cual requerirá de una inversión de 120 mil millones de pesos. Según dijo el Presidente, el “lugar idóneo” es en la zona contigua al actual “Benito Juárez”, y llegará a tener seis pistas con una capacidad de movilización de 120 millones de pasajeros al año, lo cual lo haría el mayor del mundo.

El que se vaya a construir, por fin, esta terminal por decisión presidencial, lleva también el mensaje a los anteriores gobiernos panistas de que las cosas se pueden hacer cuando se tiene oficio político y decisión, lo cual nunca mostraron las medrosas presidencias de Vicente Fox y Felipe Calderón. Por el contrario, también hay que reconocer que Peña inicie una obra de tal envergadura, la cual difícilmente le tocará inaugurar o al menos no completa.

EN LOS ALREDEDORES

A quien no le duran mucho sus jefes de prensa es a Claudia Ruiz Massieu, ya que el viernes pasado dejó de laborar con ella Néstor Martínez.

Anteriormente, ese cargo lo tuvo Servando González, pero apenas duró unas semanas. Por lo pronto, mientras encuentran alguien más aguantador, la oficina de Comunicación Social de Sectur está bajo el mando de Cynthia Gutiérrez, secretaria particular de Ruiz Massieu.