Opinión

El normalista #44
sigue en coma

Poco se habla de los normalistas que no fallecieron en los acontecimientos de Iguala pero que también fueron afectados por la violencia del pasado 26 de septiembre. Dos son casos graves, como el del chico normalista #45, que se encuentra en el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía, y que recibió un balazo en la cabeza esa noche. Inicialmente fue atendido en un hospital local de Guerrero, pero más adelante fue ingresado al Instituto. Su estado es de coma y el pronóstico muy grave. Uno más, el normalista #46, que tampoco murió, recibió un balazo en la mandíbula.

“No hemos tocado fondo”, me dice ayer Eduardo Guerrero, el especialista en seguridad que estima que el estado de Guerrero es un caos y que las cosas aún se pueden poner peor. Para él queda todavía por esclarecer en las investigaciones de la PGR cuál fue el móvil para matar a los normalistas. Una hipótesis, dice, es que esos estudiantes viven una simbiosis con el grupo ERPI (Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente), y le nutren, y que en ese carácter fueron ejecutados por el grupo contrario, Guerreros Unidos. ¿Es por tráfico de drogas?, le pregunto. “Es extorsión y control de territorio”, señala.

Difícil imaginar que alguien quiera vacacionar en Acapulco el próximo puente en medio de una crisis tan grave. Los hechos de ayer –robo de combustible en plena autopista del Sol; enfrentamiento a plena luz de la mañana en el centro comercial La Isla; marcha masiva hacia el aeropuerto–, no hacen sino confirmar que esa zona del país vive de facto un estado de conmoción interior, lo que podría empezar a tener implicaciones graves para la estabilidad y la paz social y, por consiguiente, inhibir la inversión.

No me quiero imaginar que los normalistas y/o los grupos afines (sean el ERPI u otros), asedien a los turistas que llegarán este viernes de puente. Sería gravísimo que sus acciones empiecen a migrar de las justas demandas que hay para que se esclarezca por completo lo ocurrido con los 43 desaparecidos, y las empiecen a llevar hacia la violencia a los visitantes al puerto.

Desde ayer circula en las redes sociales la convocatoria “Todos a la Calle” por la que se pide que hoy a las 19 horas todo mundo salga a la banqueta con una veladora para pedir por la paz. Veremos qué tan masivamente logra aglutinar a todos quienes han expresado su hartazgo por la violencia. Entretanto, el mundo entero se encuentra atento. El embajador de Alemania en México Viktor Elbling dice que su país observa con atención el episodio. Todos nos miran, y el riesgo de un suceso mayor parece cernirse, mientras el diario español El Mundo califica a la gira del presidente Peña Nieto por Asia como “la fuga”.

Twitter: @SOYCarlosMota