Opinión

El momento de Credit Suisse

 
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Credit Suisse

GE y Credit Suisse han sido eslabones importantes del desarrollo de talento en el mercado de capitales mexicano enfocado al negocio del real estate. En el primer caso desde hace más de dos décadas y en el segundo a partir de la salida de los primeros vehículos financieros en el sector.

La reciente incorporación de Raúl Gallegos y Alejandro Rodríguez al área de gestión de activos Credit Suisse en México es parte del reacomodo que el negocio del financiamiento está experimentando.

En el último lustro, la filial con sede en Zurich ha sido responsable de fundamentar la salida de los primeros Fibras al mercado y con la integración de la dupla Gallegos-Rodríguez vendrá una nueva etapa.

El camino inicial de la nueva gestión es integrar un fideicomiso especializado en fondear proyectos inmobiliarios comerciales, pero también ampliar las opciones de productos en el rubro de administración de activos. Desde luego que independiente a lo anterior la incursión contará con el respaldo financiero de la firma global.

Este movimiento es parte de la evolución que vive el mercado de fondeo en México, mismo que tiene por delante oportunidades ahora que su expansión está mostrando un límite y donde la fórmula capital vs. balances serán la regla del juego.

Los tiempos actuales sugieren otros retos: el peso específico que mantendrá la continua inestabilidad cambiaria, los niveles de cap rate a los cuales se siguen generando compras, la falta de producto inmobiliario AAA en sus diferentes segmentos y desde luego la interpretación que cada quien da al final del actual ciclo inmobiliario.

Para los clásicos, el negocio del financiamiento institucional es un tema de largo plazo más allá de los puntos base con que se tasan las distintas operaciones de compra-venta de portafolios, así que estrategias como las joint venture jugarán un papel destacado para generar valor en el mercado. Ese planteamiento lo recordaban especialistas en el área en el último foro organizado por el ULI México.

En la competencia por venir, mejorar la calidad del portafolio y las prácticas corporativas no están a discusión.

Lo cierto es que en 22 años, el mercado ha pasado por la crisis financiera de 1994-1995, la del 2000 y la última de 2008. Por tanto, como ya hemos dicho aquí, con todo y redimensionamiento el capital market mexicano tiene por delante un mercado potencial de activos de hasta 80 mil millones de dólares. Y esa es una razón suficiente para seguir observando desde diferentes perspectivas este dinámico mercado.

Twitter: @claudiaolguinmx

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