Opinión

El mercado interno sigue creciendo. ¿Cuánto más?

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Metidos en la negociación política del Paquete Económico para el año entrante, la lectura de los indicadores oportunos más recientes de México nos da una señal de alerta. Este año el mercado interno se ha convertido en un motor que está compensando la caída de la producción de Pemex y de los precios del petróleo. La pregunta obligada es ¿por cuánto tiempo más?

Con nuestro Indicador Bursamétrica Anticipado de México (IBAM) estimamos un crecimiento ligeramente superior a 1.0 por ciento para el IGAE de julio. La cifra reportada por el Inegi de la producción industrial para ese mes es alentadora; gracias a un buen desempeño del sector de la construcción, de más de 4.0 por ciento, la producción industrial creció 0.7 por ciento anual a cifras originales.

Para agosto hemos conocido ya algunos datos, y resultan contradictorios. Los indicadores de difusión, que se elaboran con encuestas, son decepcionantes. Los datos duros como los de creación de empleo, producción y ventas automotrices, las ventas de Walmex y de la ANTAD, son positivos.

Es decir, la percepción de los agentes económicos va para abajo, mientras que la actividad económica vigente aún no lo ha reflejado.

Dentro de los indicadores de difusión, el Índice Mexicano de Confianza Económica (IMCE) del Instituto Mexicano de Contadores Públicos / Bursamétrica al mes de agosto tuvo un descenso de 2.9 por ciento anual, ya que el subíndice de la percepción sobre la actualidad bajó 3.5 por ciento anual, y la percepción sobre el futuro bajó también 2.2 por ciento anual.

Los indicadores IMEF equivalentes a los índices de Gerentes de Compras de otros países bajaron en agosto en sus dos componentes. El manufacturero descendió de 52.4 a 51.8 unidades, mientras que el no manufacturero se desplomó de 50.8 a 49.5 unidades. Debajo de 50 puntos implica contracción.

En contra de estas percepciones negativas, los datos de empleo resultaron sorprendentes. En agosto se crearon 72 mil 400 plazas formales. Las ventas de Walmart aumentaron 4.0 por ciento en términos reales. La ANTAD en su conjunto registró un incremento, en el mismo concepto, de 5.08 por ciento real anual.

La industria automotriz reportó un incremento en su producción de 7.7 por ciento real anual para agosto, aumentando sus exportaciones en 3.5 por ciento y las ventas nacionales en 7.9 por ciento.

Toda esta información la agregamos en nuestro índice Bursamétrica de la Economía Mexicana (IBEM) que aumentó 3.1 por ciento en agosto. La estimación preliminar que tenemos para el IGAE de agosto es de un crecimiento superior a 2.2 por ciento real anual.

¿Por qué esta dicotomía entre lo que perciben los agentes económicos y lo que aún está pasando en nuestra economía? Es muy probable que los empresarios estén recibiendo menos pedidos que antes, y de ahí su pesimismo. De las factores de riesgo que podríamos comentar los que vienen del exterior son:

1. La caída reciente en los mercados accionarios americanos nos podría llevar a un escenario de desaceleración en el mercado doméstico norteamericano.

2. El levantamiento de sanciones a Irán nos puede llevar a precios bajos por varios años en el mercado de hidrocarburos.

3. El crack bursátil chino puede desacelerar aún más su economía.

4. La Reserva Federal podría empezar a aumentar sus tasas de interés en septiembre, acentuando el fortalecimiento del dólar y la caída de la bolsa, profundizando a su vez la desaceleración.

Y en lo interno, tenemos estos elementos:

1. La política monetaria del Banxico va a adoptar un sesgo restrictivo cuando tenga que empezar a aumentar las tasas de interés.

2. El recorte en el gasto programable no se aplicó en el primer semestre, por lo que en los últimos meses de este año tendríamos que estar viendo una mayor austeridad.

3. La política fiscal tendría que ser responsable, y al mismo tiempo promotora de la inversión, del ahorro y del empleo.

De aquí que conociendo las propuestas del Ejecutivo en materia de impuestos tendremos que preguntarnos si estos incentivos serían suficientes y adecuados.

En nuestra opinión, la política fiscal planteada por el Ejecutivo va en la dirección correcta, y es crítico que se esté actuando con responsabilidad en la conducción de las finanzas públicas en esta época de vacas flacas.

Creemos que es importante aumentar los deducibles, para que la sociedad se convierta en un poderoso fiscalizador de la economía al exigir facturas en todos sus consumos, creemos que es muy importante el que el patrón pueda deducir 100 por ciento de las prestaciones sociales y generar mayores incentivos al empleo formal.

Correo: eofarrils@bursametrica.com

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