Opinión

El mayor crecimiento del país en décadas

17 diciembre 2013 5:2

 
Si las expectativas del Programa Nacional de Financiamiento para el Desarrollo (Pronafide), que ayer fueron publicadas en el Diario Oficial de la Federación, se hicieran efectivas, el sexenio actual sería el de mejores resultados económicos en la historia reciente del país.
 
 
El documento elaborado por la Secretaría de Hacienda establece que gracias a las reformas estructurales que se aprobaron tendremos un crecimiento que comenzará con 4.7 por ciento en el 2015 y llegará a 5.3 por ciento en el 2018.
 
 
Haga cuentas, si se creciera a una tasa de 1.2 por ciento este año y 3.9 por ciento el siguiente, al término del sexenio habría un crecimiento acumulado de 27.9 por ciento, lo que implica un ritmo promedio anual de 4.1 por ciento.
 
Si consideramos que el crecimiento promedio de la población en el mismo lapso fuera de 1.1 por ciento al año, entonces, el PIB per cápita avanzaría a una tasa de 2.96 por ciento al año.
 
 
Sólo considere que en el periodo 2000-12, el PIB por persona creció 7.7 por ciento, lo que implicó un ritmo anual medio de 0.62 por ciento.
 
 
Y en los 12 años anteriores, en los sexenios de Salinas y Zedillo, el ritmo fue de 1.87 por ciento.
 
 
Para dimensionar la relevancia de este ritmo de crecimiento baste señalar que en la década del desarrollo estabilizador, entre 1960 y 1970, el PIB creció a una tasa media de 6.25 por ciento, pero la población lo hacía a 3.4 por ciento, de modo que el PIB por habitante aumentaba a un ritmo de 2.76 por ciento, una cifra inferior a la que tendríamos en este sexenio, de cumplirse las expectativas fijadas por Hacienda.
 
 
Aunque es probable que los efectos de las reformas estructurales se hagan manifiestos sobre todo en el largo plazo, los resultados de las reformas en el crecimiento darían lugar al mayor aumento de riqueza en las familias en toda una generación, aun tomando en cuenta el año tan malo en cuanto a resultados macroeconómicos, que vivimos en este 2013.
 
 
¿Cuáles son las razones por las que las reformas aportarían hasta 1.8 puntos adicionales de crecimiento al PIB por año al llegar a 2018?
 
 
En el caso de la de telecomunicaciones, por efecto del impacto que la competencia tendría en la calidad y extensión de los servicios de telecomunicación. Hay muchos análisis a nivel internacional que han evaluado el impacto que esto tendrá en el crecimiento de la economía y que a lo largo de esta administración oscilaría de 0.2 a 0.3 puntos porcentuales del PIB por año.
 
 
En cuanto a la reforma financiera, si se logra conducir el saldo del crédito del 26 por ciento del PIB el año pasado al 40 por ciento que se persigue para 2018, esto significará que las personas y las empresas contarían con mayores recursos financieros que ampliarían su capacidad de consumo y los proyectos productivos de las empresas.
 
En el caso de los cambios en el sector energía, las previsiones del crecimiento implican mayores flujos de inversión y una reducción de costos en combustibles clave para las actividades productivas como el gas natural y la energía eléctrica para uso industrial o comercial.
 
Finalmente, uno de los aspectos de la reforma hacendaria sobre el que poco se habla, que es la regla contracíclica en el balance público, permitirá ser un factor que incentive el crecimiento desde el próximo año.
 
 
Hacienda se reservó una salida de emergencia respecto a las previsiones de crecimiento, al señalar que se trata de un “potencial”.
 
 
Si, por ejemplo, se complicara de nueva cuenta el entorno externo, entonces es probable que no se pudiera realizar el potencial que las reformas establecen.
 
En materia de las reformas, hoy el debate es en buena medida ideológico. A la vuelta del sexenio, deberá ser un debate de resultados.
 
 
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