Opinión

El juego del otro Ochoa



¿Le interesa a usted entender cómo hacer negocios con la CFE? Arranque esta parte del diario.

Enrique Ochoa luce bien intencionado. ¿Quién podría pensar que lo hizo a propósito?

Cuando este 2014 apenas se quitaba lagañas y bajaba de la cama, la CFE le dio un contrato a Iberdrola: Norte III. Así llamaron el complejo que esta española instalaría. La paraestatal dio un fallo. Fue oficial.

Era para construir una “fábrica” de electricidad. Un complejo de generación de 900 megawatts, suficientes para alimentar un par de delegaciones de Distrito Federal. No, para nada poca cosa.

Armando Martínez, jefe en Iberdrola de México, debió llegar saltando ese día a su casa. Era el niño que salió del salón con la estrella en la frente.

Incluso, seis meses después el presidente de la empresa, Ignacio Galán, vino a México a firmar con la CFE uno de esos “utilísimos” Acuerdos de Colaboración que las paraestatales energéticas coleccionan como estampitas repetidas del Panini. Para Martínez no había más que felicidad.

Pero ese día de junio debió romper la vajilla de Ochoa, porque dos semanas después, la paraestatal echó atrás el acuerdo de Norte III.
¿Por qué? Que Abengoa, la competencia de Iberdrola, hizo las cuentas mal y vaya usted a saber cómo afectó eso a la otra española, el caso es que de aquello salió un opaco paté y… que nos vamos a penaltis.

Algunos directivos de empresas energéticas ya me mostraron preocupación. Mucha.

Son en verdad conocedores de otras administraciones de CFE que expresan poca confianza en el nobel directivo que a su juicio luce aparentemente supeditado a decisiones del Ejecutivo.

Hoy lunes, Ochoa, el director de la CFE, habrá de definir cómo va a dirigir la empresa. Tiene que desenredar el nudo del cual saldrá esta semana el ganador de Norte III.

También establecerá un precedente para quien venga a hacer negocios con CFE y con Pemex, pues algo muy malo que puede ocurrir para atraer todas las inversiones que promete la administración peñista, es que los directores de las empresas energéticas nacionales se conviertan en el niño que se lleva la pelota cuando el juego ya no les gustó.

En lo que a mí respecta, no hay mucha diferencia entre Iberdrola, Abengoa o la ferretería ‘El Cable de Oro’. Pero para una reforma de impacto se necesita más que el cambio de leyes. José Ángel Gurría advirtió de que se necesita ejecución, ejecución y más ejecución… transparente, por supuesto.

Cruda de petróleo

¿Le gustan las gráficas? La de exportación de crudo a Estados Unidos ya dibuja un arco que lanzará una flecha al cielo.

La Energy Information Administration registró en abril una cifra de importación de petróleo mexicano para la que no tiene precedentes en su sitio de internet. Fueron 22.4 millones de barriles en todo el mes.

La más cercana es de febrero de 1993. México exportador petrolero, está en crisis.

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EVIDENTE: Virgin, lo mismo pero más… cool

Rock en los celulares. La empresa de Richard Branson se “colgó” de la red de Telefónica Movistar y en Querétaro ya empezó a ofrecer telefonía e internet móvil. ¿Qué hay de nuevo? El cobro por segundo y no por minuto (sí, como Pegaso de Alejandro Burillo, hace 15 años) o Whatsapp ilimitado por 150 pesos al mes. Branson es especialista en detectar pequeñas diferencias: a los mexicanos les ofrecerá sentirse más irreverentes y divertidos que usando un “aburrido” Telcel.

Virgin Mobile