Opinión

El jaloneo por las cámaras

Los políticos le dan diferente peso a las palabras. Por eso los perredistas andan preocupados, pues ya les toca hacerse cargo de las riendas de las cámaras de Diputados y Senadores.

Por reglamento, un grupo parlamentario no puede presidir al mismo tiempo la Mesa Directiva de ambas cámaras en el Congreso mexicano.

En el Senado de la República, Jorge Luis Preciado ha dicho que los panistas no tienen inconveniente en que el PRD, en la persona de Miguel Barbosa Huerta, se siente en la Mesa Directiva para hacer sonar la campanilla.

A Preciado no le preocupa porque pedirá licencia para buscar la candidatura al gobierno de Colima.

En la Cámara de Diputados quien pinta para asumir la Mesa Directiva es Silvano Aureoles Conejo, siempre y cuando no se quiera ir por la candidatura a la gubernatura del PRD por Michoacán.

Pero... siempre hay un pero.

A la dirigencia nacional del PRD no le simpatiza la idea de que Barbosa se siente a dirigir el Senado. Andan del chongo.

Y por eso dicen que si le dieran a los Chuchos la posibilidad de elegir, la balanza se inclinaría por quedarse con la Mesa Directiva de San Lázaro y dejarle al PAN la del Senado. Y santo remedio.

Lo del PAN

En la esquina del PAN tampoco las cosas pintan sencillas. Gustavo Madero haría todo para mantener el control de su partido en la bancada y no permitiría que, por ejemplo, Roberto Gil Zuarth, asumiera la Mesa Directiva del Senado.

Hay quien apuesta que de cristalizarse este escenario, Madero apoyaría con todo a Héctor Larios. El caso es que alguien tiene que dar su brazo a torcer. A ver: ¿quién dice yo?

Ocupado

Emilio Gamboa defendió las ausencias de Carlos Romero Deschamps en algunas discusiones de la reforma energética, y planteó que sólo son rumores maliciosos los que apuntan a que el líder renuncie a la titularidad del sindicato petrolero. Dicen que está tranquilo, hasta 2018, cuando termina su mandato.