Opinión

El ITAM, el IPADE y el Tec en tiempos de Trump

 
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ITESM GDL

Una de las grandes interrogantes que se cernirán a partir del próximo año en el escenario educativo de México será la forma en la que las grandes escuelas de negocios ajusten su currículo a la transformación que implica el advenimiento de una nueva era, en la que el proteccionismo, los nacionalismos y los discursos contra el libre comercio se instauran en el mundo.

El director general del IPADE, Rafael Gómez Nava, distribuyó recientemente su informe anual de actividades. En él, resaltó que “la propuesta académica de la Institución se ha caracterizado por ser innovadora, con enfoque global, responsabilidad social y apego a los principios cristianos”.

A su vez, la EGADE del Tec de Monterrey defiende que “la gestión empresarial rebasa el horizonte de la organización misma y demanda de sus líderes una visión global e integral, que a su vez sea especializada y experta”, y apunta que esa institución brilla “no sólo por su experiencia enriquecedora y altos estándares académicos, sino por desarrollar líderes con mentalidad global”.

En la reciente ceremonia conmemorativa de los 70 años de la fundación del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), Alberto Baillères también refirió el rol de México dentro de conjunto de las economías globales: “…nuestra ubicación geopolítica es envidiable. […] Hemos desarrollado una economía que hoy es una potencia media con gran posibilidad de convertirse, muy pronto, estoy seguro, en una de las diez mayores economías del planeta”.

Tanta voluntad que hemos puesto miles de personas en prepararnos para un mundo cada día más integrado no debe quedar en el vacío cuando Estados Unidos vire hacia el proteccionismo anunciado por su nuevo presidente. Pero eso es un deseo, porque el reto continúa, y muy particularmente para el sistema educativo más granado del país; ése que destacadamente prepara gente de negocios, porque topará con un muro de difícil escalada: la teoría económica dirá una cosa, pero los profesionistas egresados del aula enfrentarán otra.

Quizá quienes hemos participado del sistema educativo proglobalización no fuimos lo suficientemente vehementes en la diseminación de nuestros principios y valores. Magna culpa nostra. El resultado es que en nuestro propio país hay crecientes visiones populistas que también van fertilizando las mentes que carecen de firmeza para defender las libertades.

De tal suerte será sumamente atractivo, repito, observar el posible ajuste que instrumentarán en sus programas estas instituciones, si es que lo hacen. Quizá sea suficiente con enseñar las leyes de la oferta y la demanda no en un curso al inicio de los estudios profesionales, sino cada semestre, una y otra vez, hasta el cansancio.

Twitter: @SOYCarlosMota

Correo: motacarlos100@gmail.com

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