Opinión

El happy problem de Daniel Servitje

¿Qué pasará por la cabeza de un repartidor de pan Bimbo, cuando ayer, antes de salir a reabastacer Krankys de Ricolino o Choco Roles en el anaquel de Bodega Aurrerá o de la Cómer, se enteró de que la empresa para la que trabaja acababa de comprar a una de las corporaciones panificadoras más importantes del continente, la canadiense Canada Bread, en más de mil 660 millones de dólares? ¿Le dará gusto? ¿Pensará que se puede ir a vivir a Canadá, transferido o expatriado?

Las adquisiciones de empresas extranjeras por parte de empresas mexicanas han sido cosa común en la última década. Ésta, sin embargo, ocurre en un momento clave: cuando ya no hay una crisis en los países desarrollados. Si hace tres o cuatro años se hubiese anunciado esta adquisición, habría sido fácil calificarla como una oportunidad en un momento difícil para el mundo financiero global. Pero ese no es el caso, lo que denota una fortaleza permanente de la estrategia visualizada por Daniel Servitje.

La adquisición anunciada ayer refrenda la idea de que Bimbo es una corporación con todos los atributos para llevar la pauta no sólo en su industria, sino en muchas materias, como la seguridad alimentaria o los retos globales en materia de granos. La empresa está presente en 19 países, y comercializa (hasta antes de la adquisición) más de 10 mil diferentes tipos de productos bajo 100 marcas distintas.

El anuncio de ayer no es cosa menor. De un momento a otro más de 5 mil 400 personas entrarán a la nómina de Servitje. La canadiense llega con 25 fábricas de pan y tiene el 31 por ciento de participación de mercado en la categoría de pan empaquetado, que a su vez representa el 65 por ciento de todo el pan que se vende en Canadá. Es de destacarse que Bimbo identificó dos atributos clave para comprarla: el crecimiento estable que ha tenido esta empresa y su experiencia en la categoría de “pan congelado”. La empresa canadiense cuenta con más de 982 rutas y vende sus productos en 41 mil puntos de venta (a nivel corporativo Bimbo vende su pan en más de 2 millones 200 mil puntos de venta y tiene 52 mil rutas).

Al centro de la estrategia de Daniel Servitje hay un concepto denominado “crecimiento sustentable”. Creo que es difícil rebatir que esa visión efectivamente tiene vida y que se cumple cabalmente, con anuncios como el de ayer o incluso como el del parque eólico que hace tres años liberó en Oaxaca. Alrededor de ese crecimiento sustentable gravitan tres conceptos más: las reinversiones, el enfoque estratégico y el sostenimiento de un balance general con fundamentos sólidos.

Daniel Servitje tiene un happy problem cada vez más persistente: administrar la relevancia global de su corporación.

Twitter: @SOYCarlosMota