Opinión

El Gordo Leonard compra a la Armada


 
La larga cola de la corrupción asoma entre los militares estadounidenses. Si en octubre tuvo lugar la remoción de dos altos oficiales de las fuerzas nucleares por problemas de conducta, el viernes fiscales federales detuvieron en Tampa, Florida, al comandante, acusado de aceptar 100 mil dólares en sobornos que también incluyeron prostitutas y viajes de lujo, a cambio de proporcionar información clasificada sobre las actividades de la Armada a Leonard Glenn Francis, presidente y director ejecutivo de Glenn Defense Marine, firma de servicios logísticos con base en Singapur que así se benefició con contratos millonarios.
 
Los datos que Sánchez aportaba a la empresa de Francis, arrestado en septiembre tras ser atraído a Estados Unidos con el anzuelo de que se entrevistaría con oficiales de la Marina, se complementaban con el cabildeo para que los buques atracaran en sus muelles, donde se les aplicaba un sobreprecio por los servicios que recibían, en muchas ocasiones hasta el doble de lo que habrían pagado en otras terminales de la región surasiática, a donde el Pentágono quiere regresar con todo ––incluyendo la estratégica y hoy en desgracia Filipinas–– para cumplir la política de contención de China ordenada por Barack Obama.
 
 
Según The Washington Post, la Armada rompió contratos pendientes con Glenn Defense Marine por 200 millones de dólares. Sánchez es el tercer detenido en el escándalo, luego del comandante Michael Vannak Khem Misiewicz y de John Bertrand Beliveau, agente supervisor especial del Servicio Naval de Investigación Criminal.
 
 
Documentos
 
Documentos de la corte explican que Sánchez y Misiewicz empezaron a reportar los itinerarios de la Armada al malayo Francis ––llamado el Gordo Leonard y casi una leyenda en el Pacífico, por las fastuosas fiestas navideñas que organizaba en su residencia de Singapur––, desde 2009. A su vez, Beliveau lo tenía al tanto de las pesquisas, aconsejándolo sobre cómo evadir una posible averiguación en su contra.
 
 
El caso ha sido especialmente duro para la imagen de Misiewicz, conocido por haber sido rescatado de Camboya durante el genocidio de Pol Pot, del que surgió para labrarse una brillante carrera militar. No obstante, entre otros regalos Francis lo compró con boletos para ver El Rey León en Tokio y conciertos de Lady Gaga. También están bajo investigación los vicealmirantes Ted Branch y Bruce Loveless, directores de Inteligencia Naval y de Operaciones de Inteligencia, respectivamente.