Opinión

El 'góber' del golf

  
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PAN

El dinero no cambia a la gente, simplemente revela cómo es. Y en la política, poder y dinero van de la mano. Los lujos del poder son los de quien tiene dinero. Por eso no es extraño, con excepciones claro, ver en nuestros políticos cambios de actitud radicales de cuando llegan a cumplir una encomienda local a cuando se trepan a una posición federal, ya sea en el gobierno o en el Legislativo.

Son cosas que se callan, pero que mueven a risa. Son muchos los que llegan eructando barbacoa y aguardiente y que en un par de años rechazan botellas de vino en los restaurantes de postín en los que piden salmón y caros platillos. Son asiduos de las tiendas más caras, se mandan hacer camisas a la medida y se sienten galanes de moda o mujeres del jet set.

Es el caso del gobernador Javier Corral. Un hombre de gran inteligencia y de enormes complejos. Cuando llegó a la CDMX vestía una guayabera con dos plumas Bic en la bolsa superior de la misma. Ahora es golfista. Su discurso siempre fue la crítica al poderoso, a sus dispendios y sus componendas con los poderes 'fácticos'. Toda su vida criticando el poder establecido, la hipocresía y la frivolidad de los gobernantes, para terminar siendo un gobernador hipócrita y frívolo. Las fotos de ayer en la primera plana de El Universal jugando golf en Mazatlán lo pone al nivel de todos los que ha criticado con ahínco y particular saña, como a Peña, pero resulta que Corral, como Peña, tiene una casa en un club de golf.

¿Qué cómo viajó Corral a Mazatlán? Ah, como buen priista: en un vuelo privado que le facilitaron. Él dice que le pagó al empresario, que le 'facilitó' la aeronave, cerca de 42 mil pesos. Si eso es por el uso del avión, pues es poco, porque habría que incluir el combustible, la pernocta de la tripulación, los derechos, etcétera. Suponiendo que no pagara eso. ¿La parece barato un boleto de avión Chihuahua-Mazatlán en 42 mil pesos? Corral se siente de izquierda y va al golf en avión privado. No hay distancia alguna entre eso y el departamento de Barrales en Miami. Viajar en una nave que 'e facilitan' para vacacionar es más que cuestionable.

El estado que dice gobernar Corral es un polvorín. Los crímenes se dan a granel. El cobarde asesinato de la periodista Miroslava Breach, en plena mañana, es sólo un ejemplo del desgobierno que campea en el estado, mientras el titular del Ejecutivo descansa jugando en las playas del Pacífico. La crítica, que tanto ejerció, la censura en su gobierno. La reportera de Radio Fórmula denunció ayer que cada crítica es contestada desde el gobierno con adjetivos como 'vendido'.

Hace no mucho Corral decía que el PAN atravesaba por “una demolición política y ética” que encabezaba 'el consorcio', integrado por grupos como el de Gustavo Madero. Hoy, Madero es su jefe de gabinete. También hace un par de años dijo que a Ricardo Anaya se “le hincharon las manos de tanto aplaudirle a Peña”. Ahora él debe traer hinchadas las manos de tanto jugar golf, mientras Chihuahua se convierte en tierra de nadie.

Twitter: @JuanIZavala

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