Opinión

El futuro no es lo que era,
es mejor

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Banco Central Europeo

Ya vamos llegado. La globalización ha reducido la pobreza mundial a niveles nunca antes vistos. Según el Banco Mundial, menos de 10 por ciento de la población del planeta vive en pobreza extrema. Esto ha ocurrido porque la producción se ha desplazado por todo el mundo, abriendo posibilidades a quienes no tenían nada. El incremento de ingreso de esos miles de millones de seres humanos ha significado nuevos mercados, y de ahí el crecimiento observado en todo el mundo en los últimos 25 años. En ese período, hay países que han crecido relativamente poco, pero otros lo han hecho de forma impresionante.

Por hacerlo sin incrementar productividad, muchos de ellos han quedado atrapados en la trampa del ingreso medio, y con deudas muy elevadas. El mundo crece mucho menos, y muchas personas creen que se debe a la gran recesión de 2009. Me parece que no es así. Lo que estamos viendo es más un producto del cambio de dinámica global: la población dejó de crecer, y ya la población en edad de trabajar se está reduciendo en las economías más desarrolladas (Europa, Japón) y más grandes del mundo (China, Brasil). Sólo Estados Unidos no sufre ese problema, porque la migración los ayuda (algo que no todos entienden). Si la población no crece, parecería que no habrá crecimiento en el futuro, de forma que no vale la pena invertir, y por ello el precio de la inversión se cae: la tasa de interés.

Pero esta percepción puede estar equivocada. Si bien la población ya no va a crecer (salvo en África), la que existe está dispuesta a consumir más. Hay un par de miles de millones de personas con ingreso promedio de 15 mil dólares anuales (comparables, es decir, PPP). Nosotros andamos en 18, Brasil en 15, China en 13, para que tenga una idea. Más de tres mil millones están por debajo de ese nivel: India está en cinco, más o menos lo mismo que Pakistán o Nigeria, y mil más que Bangladesh. Esos cuatro países suman casi dos mil millones de personas.

Quienes están en este segundo grupo pueden pasar al primero, consumiendo el triple. Y lo pueden hacer como lo hicieron los otros países: agotando recursos, es decir, sin incrementar productividad.

India parece estar en camino de lograrlo, los otros tienen serias dificultades de organización. Los del primer grupo querríamos pasar al de los ricos, duplicando nuestro ingreso, pero eso exige que dejemos de utilizar el “crecimiento agotador” para hacerlo a través de mayor productividad. En eso creo que México va delante de varios, pero todavía lento. China y Brasil, por su tamaño, en estos momentos están provocando más miedo en los inversionistas de lo razonable, y de ahí el impacto sobre las tasas de interés, me parece. Adicionalmente, todos en el planeta podemos consumir más, o mejor dicho, diferente. El incremento en el consumo de entretenimiento y comunicación es realmente espectacular, y algo similar ocurre en servicios de salud.

Educación crece menos, por la caída poblacional. Pero todo esto lo medimos de forma errónea, creo, porque nuestros sistemas de medición no son muy buenos para los servicios. Peor cuando esos servicios pueden 'exportarse', sea vía turismo médico, intercambio educativo, servicios a través de la red. Nada de eso lo medimos bien.

En suma, el mundo no se está acabando, ni la economía se hunde, ni el futuro es espantoso. Hay oportunidades inmensas en servicios, hay espacio para moverse a la productividad, hay grandes mercados de ingreso aún bajo. Pero si uno sólo quiere interpretar el mundo desde Europa, o desde Estados Unidos, no podrá ver todo esto. Aunque sea candidato presidencial.

El autor es profesor de la Escuela de Gobierno, Tec de Monterrey.

Twitter: @macariomx

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