Opinión

El frente opositor, destinado al fracaso

   
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Ricardo Anaya y Alejandra Barrales

Ricardo Anaya y Alejandra Barrales pretenden legitimar su liderazgo al frente del PAN y del PRD, respectivamente, con el señuelo de las alianzas o también con la formación de gobiernos de coalición. Sin embargo, lo que no señalan es que en el caso del PAN debe necesariamente encabezar este frente compartido el propio Anaya, y en el caso del partido del sol azteca es Miguel Ángel Mancera; bajo esta postura, ¿estarán de acuerdo los panistas que aspiran a ganar la candidatura o los propios perredistas que quieren abanderar la causa de las izquierdas?

Permitirán los panistas que su candidato sea Miguel Ángel Mancera o viceversa, los perredistas están satisfechos con que su candidato sea Ricardo Anaya.

Por supuesto que no y es aquí en donde el cinismo, la hipocresía y la mentira de Barrales y Anaya quedan al descubierto. Más bien buscan ganar tiempo y posicionarse en la opinión pública para que, llegado el momento, anuncien por separado cada quien a su candidato presidencial.

“No se hagan bolas”, dijera el clásico, porque aunque desde ambos bandos partidistas se grita a los cuatro vientos que el primer objetivo del frente es integrar un programa de gobierno y después definir lo concerniente al candidato para la carrera presidencial, lo cierto es que nadie va a ceder en encabezar el frente opositor al PRI.

En principio, la ciudadanía que comulga con el PAN y el PRD ve con buenos ojos la propuesta de alianza, lo malo es que se observa con lujo de detalle cómo panistas y perredistas se mueven en caminos paralelos, los del carril derecho, los afines de Anaya, sólo lo ven a él encabezar este proyecto, en tanto que en el otro carril, el de la izquierda, sigue avanzando la candidatura del actual jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera.

Un frente inicialmente encabezado por el PRD y el PAN, o viceversa, suena con altas posibilidades de éxito, y así se muestran las primeras mediciones de la opinión pública, que señalan que entre los partidos de PRI, PAN, PRD y Morena, el que sufre de mayor rechazo es el primero, que panistas y perredistas nos son mal vistos por la sociedad y que si Morena decide ir sólo con el PT, como lo ha anunciado, sus posibilidades de triunfar disminuyen considerablemente frente al bloque PAN-PRD.

No obstante lo anterior, desde ahora podemos anticipar la improbabilidad de que vayan en alianza el PRD y el PAN, por cuestiones básicas. Cada uno ya ha definido ir con candidato propio, aunque no lo dicen en público, y hay mucho egoísmo entre los líderes nacionales de ambas siglas partidistas. Ahora que, en caso de una unión política en ese sentido, muchos de los auténticos militantes de esos partidos prefieren abstenerse de participar a ser parte de organizaciones descoloridas en lo ideológico.

No hay duda, quien en estos momentos apueste por un frente amplio opositor se expone al final de cuentas a perder, ya que lo más complicado es ponerse de acuerdo sobre quién abanderará el proyecto.

Para darle viabilidad al asunto, podría abrirse la baraja de 'suspirantes' y buscar un liderazgo independiente o de plano buscar quién está mejor posicionado en las encuestas y a la vez que cohesione ambos proyectos; mientras ello ocurre, diremos que el frente opositor está destinado al fracaso.

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