Opinión

El Frente Amplio y la caja de Pandora

   
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PRD y PAN (Especial)

El futuro del Frente Amplio Democrático depende de la resolución de dos problemas fundamentales: la elaboración de un programa común, que cobije a la izquierda y la derecha; y la definición de un método (consenso, encuesta o elección abierta) para seleccionar al candidato a la presidencia de la República.

Ambas son tareas complejas. Pero en lo que se refiere al programa de gobierno hay dos enormes riesgos: el primero es que, dadas las profundas diferencias, se elabore un listado de buenas intenciones y propósitos loables: lograr estabilidad y crecimiento sustentable, fortalecer el estado de derecho, combatir la corrupción, etcétera, sin precisar métodos ni metas concretas.

El segundo gran riesgo es que se opte por una fuite en avant, que se puede parodiar de la siguiente manera: como no podemos ponernos de acuerdo en materia de déficit fiscal, tope al endeudamiento, adelgazamiento del Estado o interrupción del embarazo, refundemos la República.

Esta posibilidad no es un vano delirio de verano, dentro y fuera del PRD hay quienes apuntan ya en esa dirección. Menciono dos: Mauricio Merino y Agustín Basave. El primero propone sustituir el presidencialismo por un régimen parlamentario. El segundo promulgar una nueva constitución.

Las objeciones que se pueden hacer a ambas propuestas sobran. El parlamentarismo tendría consecuencias indeseables, que es fácil enumerar:

• Los partidos pequeños, que representan sus propios intereses y nada más que eso, resultarían aún más fortalecidos, ya que serían claves para forjar mayoría en el Parlamento, diseñar el programa de gobierno y constituir gobierno. Así que el Verde, PT y Nueva Alianza estarían de plácemes.

• Los problemas reales del país, que demandan atención urgente y se centran en cuestiones muy concretas: economía, seguridad, Estado derecho, corrupción, no serían abordados de manera distinta por el solo hecho de tener un sistema parlamentario. ¿En qué ayudaría, por ejemplo, un gobierno de coalición parlamentaria para que se aprobaran la Ley de Mando Único o de seguridad interior?

• La experiencia reciente de España, pero igual se podrían invocar otros casos, como Italia, muestra que los regímenes parlamentarios pueden entramparse o entrar en fases de gran inestabilidad. En otras palabras, no son la panacea ni están exentos de dificultades.

En cuanto a una nueva Constitución, la experiencia de lo ocurrido en la Ciudad de México nos debería haber dejado suficientemente escamados. Basta imaginar la torre de Babel que sería un Congreso constituyente integrado por morenistas, perredistas, panistas y priistas, con facultad de replantear o anular todas las reformas estructurales.

Y eso sin mencionar la ‘cultura’ del legalismo mágico –ante la cual palidece Cien años de soledad–, que permea en todos los partidos y cree a ciegas que no hay problema grande o ínfimo que no se resuelva mediante una ley o reglamento. Desde el derecho universal al agua y la vivienda hasta la felicidad sexual.

Pero además las propuestas de refundación genéricas y abstractas no pintan frente el simplismo, preciso y claro, de ruptura con la mafia en el poder que propone López Obrador. Para muchos ciudadanos comunes y corrientes sería más creíble la palabra de un líder, en quien confían, que un mecanismo abstracto o una nueva Constitución.

Pongo un ejemplo: la propuesta de López Obrador de eliminar la corrupción con su sola voluntad, barriendo de arriba para abajo, es una ingenuidad supina, pero accesible para la gente de a pie. ¿Cómo conectar, en cambio, una nueva Constitución o un régimen parlamentario con la persecución efectiva de los corruptos?

Así que por donde quiera que se le mire, los objetivos abstractos e indefinidos ni son la solución para los problemas que enfrenta el país, ni son una buena bandera de campaña porque no moverán a los ciudadanos y, a final de cuentas, tendrían consecuencias más negativas que positivas. Las cajas de Pandora, ya se sabe, son impredecibles; más vale no abrirlas.

Twitter: @SANCHEZSUSARREY

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