Opinión

El frenazo de la economía



Un menor ritmo de la actividad económica y una muy fuerte caída del gasto público, son el cuadro del arranque de este año.
 
Vaya frenazo el que tuvo la economía mexicana en el primer trimestre de marzo.
 
Le presento algunos de sus rasgos, causas e implicaciones:
 
1) La Secretaría de Hacienda estima que el crecimiento del PIB en los primeros 3 meses del año fue de 1%. Hasta el primer bimestre, el ritmo era de 1.9%. Esto quiere decir que la actividad económica en marzo decreció en alrededor de 0.8%, con datos sin desestacionalizar. Esta será la primera vez que suceda desde noviembre de 2009, hace tres años y 4 meses.
 
2) Aun considerando las cifras desestacionalizadas, sin el efecto de la Semana Santa, un crecimiento del PIB de 2.3% en el trimestre sería el registro más bajo desde que la economía mexicana empezó a crecer de nuevo a tasa anual, en 2010.
 
3) Otra de las expresiones del mal desempeño de la economía se observa en las ventas realizadas por los establecimientos afiliados a la ANTAD. Las cifras desestacionalizadas para estos establecimientos comerciales reflejan una caída de 1.7% respecto del trimestre previo.
 
4) Uno de los factores que también contribuyó a un desempeño más flojo de nuestra economía fue el gasto público. De acuerdo con el informe que presentó al Congreso la Secretaría de Hacienda hace un par de días, el gasto presupuestario programable, que tiene el mayor impacto en la economía, decreció a una tasa real de 11% respecto del mismo trimestre del año anterior. Prácticamente sólo el rubro de servicios personales, que son los pagos de la nómina pública, fue el que mantuvo una ligera variación positiva.
 
5) Uno de los factores que influyó en este desempeño fue la existencia de menores ingresos públicos, que descendieron 0.4%. Sin embargo, el factor más relevante fue la lentitud con la que se ejerció el gasto público.
 
6) El reporte enviado al Congreso por Hacienda indica que los ingresos presupuestarios se quedaron 24,527 millones de pesos por debajo de lo programado. Sin embargo, el gasto programable total quedó 40,505 millones de pesos menos de lo previsto.
 
7) El reporte enviado al Congreso admite la existencia de retrasos en las licitaciones de la SCT y de la Secretaría de Desarrollo Social, así como otros derivados de la publicación de reglas de operación para el ejercicio de programas que implican subsidios.
 
8) La reducción total del gasto público no es nada despreciable, pues es equivalente a cerca de 100,000 millones de pesos en un solo trimestre. Si se considerara sobre una base anual, estaríamos hablando de algo así como 2.4% del PIB. Así que esa falta de dinamismo del gasto (por las razones que sean) fue sin duda un factor que empujó a un menor dinamismo económico para el arranque de este año.
 
El gobierno tiene perfectamente claro que las principales fuentes de crecimiento de la economía mexicana deben provenir del interior.
 
Aunque para 2014 la economía de Estados Unidos vaya a mejorar, y eso nos dé un mayor impulso, en este año el desempeño de la economía estadounidense no va a ser un factor que impulse, así que el desempeño de la economía dependerá de lo que hagamos internamente.
 
Ojalá que la autoridad reaccione y perciba que la coyuntura en la que estamos no es para apretar el gasto público, particularmente el que puede tener más impacto en el dinamismo de la economía.
 
En el largo plazo, las reformas que impulsen la productividad de la economía son las determinantes, pero de inmediato, hay que cuidar que la política fiscal no adquiera un tono recesivo.
 
enrique.quintana@elfinanciero.com.mx