Opinión

El fracaso del IEPS
a refrescos

Se recupera volumen y caen ventas de otros bienes

Ahora que el presidente Enrique Peña Nieto ha abierto la puerta para revisar el tema fiscal, bien valdría la pena ponderar los efectos del Impuesto Especial (IEPS) a refrescos y bebidas con alto contenido calórico.

A la luz de las más recientes cifras de la industria refresquera, le puedo decir que el gobierno federal sobredimensionó la efectividad de poner un impuesto de ese tipo.

Y es que si bien se ha elevado el precio de las bebidas carbonatadas y endulzadas en 16%, lo que ocasionó que cayera el volumen de ventas al primer trimestre en 5%, la nota es que éste se ha venido recuperando para ubicarse en 2% a septiembre.

A este paso todo indica que hacia el primer semestre del 2015 el volumen de la venta de refrescos podría estar en los mismos niveles que tenía a fines de 2013.

Empero, el impacto económico del gravamen ha sido múltiple y demoledor, a decir de las estadísticas de la Asociación Nacional de Productores de Refrescos y Aguas Carbonatadas (ANPRAC) que comanda Emilio Herrera, que utiliza fuentes oficiales para medir el consumo de refrescos y otros productos.

En otras palabras, el impuesto en cuestión ha sido un éxito desde el punto de vista recaudatorio, de hecho se pensaban recaudar 16 mil millones de pesos, pero al cierre del año alcanzará más de 29 mil 200 millones de pesos, pero no ha contribuido al combate a la obesidad como se nos quiso vender.

Esto ya de suyo es una tragedia, dada la alta incidencia de obesidad con enfermedades crónico degenerativas, pero eso qué importa.
Y es que si a esa cantidad agrega los 23 mil 800 millones de pesos de IVA que pagamos por comprar refrescos, estamos hablando que las familias entregarán al fisco por ese concepto la friolera de 53 mil millones de pesos en este año.

Con esta queda no es de extrañar que el impuesto a refrescos haya impactado seriamente la compra de otros bienes de consumo, y si no basta ver las cifras de ventas de los asociados a ANTAD que han tenido un año muy malo, para acabar pronto.

Estamos hablando que los geniecillos de la Secretaría de Hacienda de Luis Videgaray Caso no visualizaron que el IEPS a refrescos fue un impuesto altamente regresivo.

La ANPRAC señala que la recaudación que le comento provino en 65.2% de los hogares con nivel socioeconómico más bajo, hablamos de hogares que están en situación de pobreza, que no han dejado de comprar refrescos, precisamente por su alto contenido calórico.

Como le digo, la población asignó más recursos a la compra de refrescos, y sacrificó el consumo de otros productos y la tragedia desde el punto de vista de la salud pública es que no ayudó en nada a combatir la obesidad, y tampoco hay bebederos en las escuelas y lugares públicos, y mucho menos el erario gastó en poner más parques públicos con esos recursos.

Pero regresando a los efectos económicos de la medida, se le atribuye la pérdida de 5 mil empleos directos en la industria y unos 26 mil de forma indirecta, amén del freno a las inversiones que tampoco debe verse como poca cosa cuando la economía este año en el mejor de los casos crecerá en un mediocre 2%.

En fin, qué bueno que el presidente Peña abrió el viernes pasado ante los miembros del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) que preside Gerardo Gutiérrez Candiani la posibilidad de revisar la carga impositiva de empresas y particulares.

Ojalá se dé tal escenario, porque el planteamiento del jefe del ejecutivo se da también cuando sigue el desplome en los precios del petróleo, y la Secretaría de Hacienda tendrá auténtico terror para bajar impuestos.

LA RUTA DEL DINERO

Fíjese que ante la ausencia de estadísticas en la materia la Secretaría Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) de Enrique Martínez y Martínez a través del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP), acaba de presentar el Atlas Agroalimentario 2014, las Infografías del Sector Agroalimentario de las Entidades Federativas y, por primera vez, el Atlas de las Zonas Áridas de México. Con esos tres documentos, elaborados con el apoyo de tecnología de punta, la Estación Satelital ERMEX y los satélites SPOT V y SPOT VI, la idea es que los productores del campo y el gobierno tomen decisiones más asertivas y firmes para aprovechar mejor los recursos para el desarrollo agroalimentario. Sólo como referencia habrá que decir que el 51% del territorio nacional es catalogado como zonas áridas… En más de lo mismo, el CEO de AXA, Xavier de Bellefon, cerrará el año con la presentación este martes de un nuevo cuadernillo de análisis Reflexiones, esta vez enfocado a los efectos que el cambio climático y los sismos pueden provocar en México, así como las medidas preventivas para enfrentar con éxito este tipo de eventos en el futuro. De acuerdo con el documento, a pesar de que México ha tenido avances importantes en reconstrucción después de una catástrofe natural, aún hace falta impulsar la prevención, con el fin de evitar más pérdidas en vidas y económicas a raíz de estos eventos. Y es que entre 2007 y 2014 el gobierno mexicano asignó 27 mil 635 millones al Fondo de Desastres Naturales para acciones de reconstrucción y sólo 2 mil 256 millones de pesos al Fondo para la Prevención de Desastres Naturales, es decir, México invirtió 12 veces más a tareas de reconstrucción que de prevención.

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