Opinión

El Fonden y el apoyo fiscal

10 febrero 2014 4:15 Última actualización 27 septiembre 2013 5:2

David Colmenares Páramo
 
 Los desastres naturales son fenómenos de la naturaleza que impactan fuertemente a las personas, a las comunidades, a su entorno al entorno, a la infraestructura, a la economía y por lo tanto al empleo y al desarrollo económico. Impactos fuertes en materia de vivienda e infraestructura carretera, en el caso de los huracanes.  Hemos vivido muchos de ellos que han significado grandes pérdidas en vidas y en el aspecto económico, ambiental y social. Sólo recordemos el terremoto de 1985, el impacto de huracanes como el Paulina que azotó fuertemente a Guerrero y a Oaxaca, los que han devastado Quintana Roo, las inundaciones en Hidalgo, Tabasco, fundamentalmente, y Chiapas. En esta ocasión se encontraron dos huracanes, con grandes precipitaciones pluviales y un gran costo para el país. La respuesta de los ciudadanos para apoyar a quienes están en desgracia ha sido espontánea, prácticamente todos los sectores sociales han estado aportando lo que pueden para ayudar a nuestros compatriotas en desgracia y tendremos que seguir haciéndolo.  La respuesta gubernamental ha sido adecuada y prácticamente todo el gobierno federal y los de los entidades federativas están en esa labor. Instrumento de ayudaHay dos instrumentos que ayudan sobremanera en estas circunstancias, el primero es el Fondo de Desastres Naturales (Fonden) que se crea en 1996, en el marco del Sistema Nacional de Protección Civil, instrumento que tiene como fin ejecutar acciones, autorizar y aplicar recursos para reducir los efectos negativos de fenómenos naturales como los descritos. Fue presentado en la Comisión Permanente de Funcionarios Fiscales en San Carlos en el estado de Sonora, por el subsecretario Levy. Cada año se presupuestan recursos federales para financiar los gastos derivados de la reconstrucción de las zonas devastadas. Los recursos se administran a través de Banobras y se ejecuta por los gobiernos estatales, con el apoyo de dependencias federales. Implica un pari passu, esto es un financiamiento compartido entre los tres órdenes de gobierno. Lo cual ha sido muchas veces objeto de discusión y a veces de estancamiento en la liberación de los recursos. Hasta 2006, había programas en los cuales la aportación municipal llegaba al 70 por ciento, mientras la federal al 30 por ciento, en otros programas con las entidades federativas, la relación era 60-40, etcétera. En 2007 se homologa al 50-50.  El Fonden representa el 7.6 por ciento del Ramo 23 en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2013. De acuerdo a la Ley de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria (LPRH) sus recursos no deberán ser inferiores al 0.4 por ciento del gasto programable. Sus reglas generales contemplan los siguientes elementos: Fondo Revolvente del Fonden a cargo de la Secretaría de Gobernación; el Fideicomiso Fondo de Desastres Naturales del Ramo General 23; y el Fideicomiso Fondo de Desastres Naturales, “ que se utilizará en caso de que el desastre rebase las provisiones presupuestarias y la capacidad de la entidad federativa”. Además tiene dos instrumentos presupuestarios complementarios: el Programa Fonden para la Reconstrucción, que financia por ejemplo el 100 por ciento de los costos de reconstrucción federales y la mitad de los activos locales. El segundo es el Fondo para la Prevención de Desastres federales (Fopreden), con un Fideicomiso, su fiduciario también es Banobras. Hoy tiene alrededor de 12 mil millones de pesos, aunque el monto de la reconstrucción será mayor y ya que se ha anunciado un ajuste en el PEF. CondonaciónFinalmente un comentario sobre lo anunciado por el secretario de Hacienda respecto al auxilio fiscal a los contribuyentes de las zonas de desastre, otorgándoles un apoyo de liquidez importante, que es lo que la autoridad fiscal puede realizar, y que ha hecho en situaciones semejantes en el pasado. Es claro que no se puede hablar de condonación, ya que en el caso del IVA por ejemplo, quien paga el impuesto es el consumidor final, no el retenedor que es un auxiliar de la administración tributaria en estas circunstancias. Lo importante es la reacción oportuna para anunciarlo y dar certidumbre financiera a las empresas, particularmente las pequeñas y medianas. Lo comentare más adelante.

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