Opinión

El estancamiento que provoca la relación comercial con Asia

 
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[Bloomberg] Más del 90% de productos peruanos entrarán libres de aranceles a la Unión Europea. 

La relación comercial de México con las naciones del continente asiático va de mal en peor. Esto porque nuestro desequilibrio comercial es cada vez más grande producto de la disminución en nuestras exportaciones y aumento de nuestras importaciones provenientes de dicha región del mundo.

Cabe recordar que en el año 2014, nuestro déficit comercial con Asia fue de -109.920 miles de millones de dólares (mmdd); y respecto a dicho continente, las 10 naciones con las que tuvimos los mayores desequilibrios fueron: China (-60.291 mmdd), Japón (-14.936 mmdd), Corea del Sur (-11.744 mmdd), Malasia (-6.365 mmdd), Taiwán (-5.975 mmdd), Tailandia (-3.992 mmdd), Vietnam (-1.919 mmdd), Filipinas (-1.807 mmdd), Indonesia (-1.232 mmdd), e India (-1.024 mmdd).

El problema con el desequilibrio comercial con las naciones asiáticas es que éste se ha vuelto un problema crónico, y para ilustrarlo tenemos que en el año 2000 nuestro déficit con las naciones asiáticas fue de -18.112 mmdd, para el año 2006 ya había aumentado a -62.507 mmdd, y ya para el 2012 sumó -96.388 mmdd.

Por su parte, en el comparativo del primer trimestre de 2015 respecto a 2014, apreciamos que la relación comercial continúa deteriorándose. En el primer trimestre de 2014 nuestro déficit en la balanza comercial con Asia fue de -23.249 mmdd, y al primer trimestre de este año ya suma -26.180 mmdd, lo que implica que el desequilibrio aumentó en 12.6% en el último año. Este deterioro se debe a que en el periodo de referencia nuestras exportaciones hacía las naciones del continente asiático cayeron 9.8%, mientras que nuestras importaciones provenientes de dichos países crecieron 9.0%.

El deterioro observado en la balanza comercial con Asia en los primeros tres meses de 2015 se explica porque nuestro déficit con China aumentó 12.5%, con Corea del Sur 2.8%, con Japón 7.4%, con Malasia 17.3%, con Taiwan 10% y con Vietnam 76.1%. Así pues, tenemos que en lo que va de este año nuestros déficits con cada nación asiática empeoraron, mientras que los pequeños superávits que tenemos con algunas de ellas como Arabia Saudita y Hong Kong disminuyeron.

Todo esto es relevante porque el fuerte desequilibrio comercial con Asia se traduce en menor crecimiento económico para México y pérdida de empleos. El hecho de que México haya disminuido unilateralmente sus aranceles a la importación a partir de 2009 y no haya reciprocidad por parte de otras naciones en el tema arancelario es un factor que nos vuelve vulnerables; lo cual sumado al hecho de que naciones como China y Vietnam otorgan subsidios y regresan impuestos a sus empresas exportadoras, resulta muy dañino para la planta productiva nacional.

Aunado a lo anterior subsiste el tema de la subvaluación en las aduanas mexicanas; es decir, que hay importadores que falsean los valores de la mercancía que importan para de esa manera pagar menos aranceles e IVA, lo que eventualmente les genera una ventaja competitiva en costo respecto a los productores nacionales. Existen infinidad de empresas en las que el margen de utilidad no sobre pasa el 15%, por lo que un importador que evade impuestos tiene la capacidad de sacar del mercado a varios productores nacionales con el resultante cierre de empresas y pérdida de empleos. Otro aspecto a considerar respecto a la subvaluación es que el hecho de que exista hace evidente que nuestro déficit comercial con las naciones de Asia debe ser mucho mayor a los 109.920 mmdd que reflejan las cifras oficiales de INEGI.

Otro factor que incide en la negativa relación comercial de México con Asia es la escasez de apoyos para exportar para las empresas mexicanas por parte de instituciones como Proméxico. Lo que se le da a las empresas para que puedan asistir a ferias internacionales y misiones comerciales es casi simbólico, y de igual manera, el número de empresas a las que se apoya es sumamente bajo. Esto es lamentable, ya que observamos otras naciones como Brasil que han lanzado recientemente planes de internacionalización de sus industrias muy ambiciosos, pero en México parece que nos hemos quedado cruzados de brazos con autoridades que no son lo suficientemente proactivas.

Es de esta manera que la dinámica de comercio internacional que presenta nuestro país con varias naciones de Asia limita la inversión productiva de empresas en México y provoca que muchos de los empleos que se crean sean de mala calidad y que éstos se generen en la economía informal. Y es que si bien la Tasa de Desocupación bajo a 5.1% en abril de este año, el porcentaje de población ocupada que se mantiene laborando en la economía informal continúa en 57.9%, lo que significa que casi dos de cada tres mexicanos que trabajan lo hacen fuera del marco legal y sin prestaciones laborales.

Otro elemento que es afectado por la escasa creación de buenos empleos en México es el de la migración, ya que la falta de buenos empleos en México provoca que más y más mexicanos opten por irse al norte. Recientemente hemos escuchado las cifras que muestran como las remesas han aumentado a niveles nunca antes vistos, a tal grado que ya en el año 2014 fueron la principal fuente de divisas para el país excediendo a la inversión extranjera directa. De hecho se espera para este año que nuestro país reciba más de 25 mil millones de dólares por este concepto, lo que es motivo de orgullo y alegría para muchos políticos.

Sin embargo, quienes se alegran por las cifras de remesas, no se detienen a analizar que este aumento lo que muestra es el fracaso del modelo económico de México, el cual no permite que se creen los suficientes empleos bien remunerados, lo que a su vez se traduce en un débil mercado interno y bajas tasas de crecimiento económico.

Ante todo lo anterior, es muy importante que el gobierno federal, los gobiernos estatales y los empresarios diseñen estrategias para revertir la tendencia que nos lleva a tener cada vez mayores déficits en nuestra balanza comercial. También es importante que el gobierno federal le exija a China que cumpla con los compromisos que asumió en las dos reuniones de Estado que han sostenido el presidente Enrique Peña Nieto con su homólogo chino Xi Jinping, ya que con ellos es con quienes se concentra el problema.

Si no hacemos nada y continuamos con la tendencia nuestras tasas de crecimiento económico se mantendrán bajas, no se podrán crear los suficientes empleos y nuestro mercado interno seguirá débil como lo ha estado los últimos años.

Director General GAEAP.

alejandro@gaeap.com

www.gaeap.com


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