Opinión

El espaldarazo
de Iberdrola a Peña

No podría tener prueba más contundente el presidente Enrique Peña de que su visión sobre el futuro energético del país está causando amplia aceptación, que la mención del presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, en cuanto a la fenomenal inversión de cinco mil millones de dólares para destinarlos a ese sector en nuestro país durante los siguientes cinco años. Y no podría ser mejor porque en medio de los incidentes reportados por la visita del presidente (gritos contra Peña y menciones de “malvenido”), lo que realmente es trascendental es que empezará a fluir el dinero aun cuando no se ha aprobado la legislación secundaria.

El acuerdo anunciado por Galán ante el presidente tiene un alcance particularmente importante en gas. La empresa ya tiene una capacidad operativa significativa, de 5 mil 200 megavatios, lo que se potenciará con la inversión anunciada. La firma dijo que el convenio firmado con la Comisión Federal de Electricidad se enfocará “en las áreas de generación de electricidad, transporte y distribución de energía y almacenamiento de gas natural”, y que entre sus proyectos más destacados ya están “la nueva central de ciclo combinado de Baja California III o la ampliación del ciclo combinado de Monterrey.”

La fe de España en la reforma energética es quizá la más destacada de todas y, para la forma en la que ocurren las cosas, es posible que atestigüemos una "rebatinga" de oportunidades, con empresas chinas, británicas, escandinavas y estadounidenses inundando de peticiones al gobierno para empezar a hacer alianzas similares. Considérese para ello el calificativo que usó Iberdrola para describir lo que planifica lograr en el país, al decir que aquí “potenciará su liderazgo como primer generador privado de energía eléctrica”. En pocas palabras: que los mexicanos vayan memorizando este nombre sólo detrás de la CFE.

La lógica de inversiones de Iberdrola es de amplio espectro. La firma dijo que “el Grupo volcará sus esfuerzos, fundamentalmente, en el área de redes de transporte y distribución de energía eléctrica, que aglutinará 57 por ciento del total de las inversiones netas”. De hecho, la inversión para nuestro país tiene en el corazón habilitar la posibilidad de transportar con gasoductos los energéticos que la empresa produce en Texas y Nuevo México, en Estados Unidos.

Empezó ya la revolución energética de México, la fiebre de la energía. Debe destacarse que el dinero no espera a los legisladores, quienes aprobarán las leyes secundarias estas semanas. El dinero es más veloz que los debates legislativos. Qué bueno, además, que esta primera bocanada de inversión fresca venga de España. Nunca sobra fortalecer los lazos de nuestra propia identidad.

Twitter: @SOYCarlosMota