Opinión

El Ejército, objetivo
del GIEI

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Mientras el ejército celebró con una ceremonia las nuevas reglas militares, cientos de miles de personas salieron a las calles de Tokio para protestar contra la decisión. (Reuters)

A falta de resultados concretos, los integrantes del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) tienen en la mira al Ejército Mexicano, al que quiere culpar de la muerte o desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.

¿Habremos pagado dos millones de dólares a un grupo de vividores para que acusen a nuestro Ejército de un crimen que no cometió?

¿Habremos pagado dos millones de dólares a esos individuos que podrían lograr la liberación de los criminales, hoy confesos y presos, e incriminar a las Fuerzas Armadas, que no mataron a los normalistas?

Esa versión que apuntala el GIEI y desliza para consolidar la acusación que formulará en su informe final de labores antes del 30 de abril, es totalmente contraria a lo expresado por los más de 120 detenidos por ese crimen, y también por el abogado de las víctimas, Vidulfo Rosales.

Se queja el GIEI que todo el debate sobre la desaparición de los normalistas se ha centrado en lo ocurrido en el basurero de Cocula, donde fueron incinerados los cuerpos de los estudiantes y sus restos calcinados arrojados al río San Juan.

Olvidan, o pretenden ignorar, que si el debate se ha enfocado al basurero de Cocula es porque ellos dijeron que ahí no hubo ningún incendio, lo cual es una mentira como lo demostró el Grupo Colegiado de Expertos en Fuego que ellos y la PGR contrataron.

El GIEI dijo que tenía fotos satelitales que probaban que en Cocula no hubo incendio el 26 y 27 de septiembre de 2014, lo cual también fue mentira, toda vez que el satélite Terra, de la NASA, mostró que las nubes sobre Iguala en esos días impedían decir si hubo o no hubo fuego.

Se acerca la hora de su informe final sobre los trágicos sucesos de Iguala y hasta ahora el GIEI se ha limitado a decir que la investigación de la PGR es mentira.

Entonces que digan cuál es la verdad de los hechos.

¿Quiénes, sino los policías de Iguala, secuestraron a los normalistas y lo entregaron a los sicarios de Guerreros Unidos para matarlos y desaparecerlos?

De acuerdo con las declaraciones ministeriales de más de 40 soldados, oficiales y jefes del 27 Batallón de Infantería, recogidas en las más de 50 mil fojas de la investigación, la tropa tuvo participación, la mañana del 26 de septiembre de 2014, en la carretera de cuota Iguala-Puente de Ixtla, en Morelos, porque se volcó un tráiler con varias toneladas de sustancias inflamables.

Ahí brindaron seguridad periférica para que las policías Federal, Estatal y Protección Civil realizaran las tareas de retirar el automotor accidentado. La labor concluyó cerca de las 11 de la noche y los soldados regresaron al cuartel.

Después de la medianoche, integrantes del equipo de futbol Avispones acudieron a la sede del 27 Batallón a pedir auxilio pues habían sido agredidos a balazos en el crucero Santa Teresa (camino a Chilpancingo). Al llegar al lugar ya estaban unidades de la Policía Federal y poco después se presentó el Ministerio Público con su grupo de peritos. Los soldados proporcionaron control de tránsito hasta las cuatro de la mañana, cuando concluyeron las diligencias.

Otro grupo de soldados que salió de cuartel esa noche y estuvo con normalistas heridos de bala en el hospital, patrulló la ciudad y encontró dos cuerpos sin vida y personas que veían la escena. Llegó el Ministerio Público del fuero común con sus peritos y los militares se quedaron hasta las seis de la mañana, al terminar sus tareas la autoridad civil.

En eso consistió la participación del 27 Batallón. Y los quieren culpar del crimen. Los acusadores se van a llevar dos millones de dólares por mentir.

Twitter: @PabloHiriart

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