Opinión

El efecto 10 de mayo

El sábado pasado los mexicanos festejamos el Día de las Madres. Con motivo de esta celebración -que junto con el 12 de diciembre, Navidad y Semana Santa, considero que es de las más importantes para los mexicanos-, quisiera comentar algunos datos interesantes sobre el efecto de corto plazo que tiene esta celebración en algunas variables económicas, particularmente en: (1) remesas familiares; (2) ventas al menudeo; y (3) precios de algunos bienes y servicios, que es en donde considero el efecto es más evidente.

En cuanto a las remesas familiares, del año 2002 a la fecha, éstas han crecido 13.4 por ciento en promedio en el mes de mayo con respecto a abril (sin ajuste estacional), un crecimiento mucho mayor al promedio registrado en todo el año durante ese periodo de 8.9 por ciento. Más aún, en el 2008 y 2009 -en plena crisis en EU-, las remesas se cayeron 3.5 y 15.2 por ciento, respectivamente y sin embargo, crecieron 8.6 por ciento en mayo de 2008 y 6.2 por ciento en mayo de 2009.

Esto deja claro que independientemente de la situación de la economía norteamericana o cuál sea el comportamiento del tipo de cambio, nuestros migrantes hacen un esfuerzo por enviar dinero a sus familias, especialmente a sus mamás.

En cuanto a las ventas al menudeo, se aprecia un incremento significativo en la tasa de crecimiento mensual (sin ajuste estacional) en mayo. En el periodo comprendido entre 2002 y 2013 -con excepción de 2004 y 2011-, las ventas al menudeo en mayo crecieron a una tasa mayor a la de todo el año. De hecho, de manera similar a lo que ocurrió con las remesas en medio de la crisis en 2009, las ventas al menudeo cayeron 4.3 por ciento, mientras que este indicador de consumo interno no sólo no cayó, sino que observó un incremento de 1.5 por ciento en mayo de ese año.

Finalmente, en cuanto al “Efecto 10 de mayo” en algunos precios, destaca el precio de las flores. Si bien las flores no forman parte de la canasta del INPC (Índice Nacional de Precios al Consumidor), la Secretaría de Economía publica series de precios con frecuencia diaria o semanal de una gran variedad de productos agrícolas y pecuarios, entre los que incluye el precio de algunas flores.

Tomando el precio de la docena de rosas de invernadero en la Central de Abasto durante el periodo comprendido entre 2000 y 2013, el precio se ha incrementado 182 por ciento en promedio, del inicio de mayo al pico en ese mes, que en la mayoría de las ocasiones se alcanza justamente el 10 de mayo.

En cuanto a otros precios –que sí están incorporados en el INPC-, encontré que del 2000 al 2013, los precios del chocolate aumentaron en promedio 0.6 por ciento el 80 por ciento de las veces, mientras que los precios de los zapatos de mujer prácticamente se quedaron sin cambio. A su vez, los perfumes, así como las cremas para la piel y la ropa de mujer observaron disminuciones promedio de 0.5, 0.2 y 0.4 por ciento, respectivamente, en la primera quincena de mayo (1q-may) vis-a-vis la segunda quincena de abril, lo que sugiere que las tiendas llevan a cabo descuentos para aprovechar el evento para dar movimiento a sus inventarios.

En cuanto a los precios de los alimentos “cocinados fuera de casa” –incluidos en el INPC-, los precios de los pollos rostizados, la barbacoa, las pizzas y las carnitas han registrado un aumento quincenal promedio de 0.3 por ciento en 1q-may. Asimismo, mientras que los precios de los restaurantes, cantinas y cafeterías han registrado aumentos quincenales promedio de 0.5 por ciento en (1q-may), los precios que se encuentran comprendidos en el rubro de “loncherías, fondas, torterías y taquerías” han disminuido 1.0 por ciento en 1q-may, en promedio.

Entonces, tomando en cuenta el comportamiento de los precios de los bienes y servicios que consideré, la estrategia que “deberíamos” seguir si no queremos enfrentar precios más altos y aprovechar descuentos para festejar a mamá el año que entra es: Comprar perfumes, cremas para piel o ropa de mujer e invitarla a comer a una lonchería, fonda, tortería o taquería y abstenerse de comprar flores y chocolates, pedir comida a domicilio o llevarla a comer a restaurantes, cantinas o cafeterías.

Ahora bien, al final del día, no hay que olvidar que hay que “consentir” a mamá y más importante aún, cuando se trata de festejar a la esposa hay que tomar en cuenta una máxima que un amigo me dijo antes de casarme, cuando estudiaba en el extranjero: “Happy wife, happy life” (Esposa feliz, vida feliz).

Aprovecho este espacio para mandar una felicitación con cariño y respeto a todas las mamás y en particular a mi esposa –quien entre muchas otras cosas buenas, me ha dado la maravillosa oportunidad de ser padre-, y a mi mamá, a quien agradezco su cariño, dedicación y enseñanzas.

Twitter:
@G_Casillas

*Director General de Análisis Económico de Grupo Financiero Banorte. Las opiniones que se expresan en el artículo no necesariamente coinciden con las del Grupo Financiero Banorte, por lo que son responsabilidad absoluta del autor.