Opinión

El derrumbe de la construcción


 
La caída de la actividad industrial en México sigue sin tocar fondo debido, en buena medida, a la prolongada y profunda recesión del sector de la construcción.
 
 
El viernes se anunció que en noviembre de 2013 la producción industrial cayó 1.4 por ciento en términos reales respecto al mismo mes del año anterior, cuando el mercado esperaba un retroceso de sólo 0.5 por ciento.
 
 
La contracción estuvo inducida por el descenso de 2.3 por ciento anual en la minería y, particularmente, por la caída de 5 por ciento en la industria de la construcción, que hiló 12 meses en decrecimiento, la peor racha desde la crisis de 2009.
 
 
Esa cifra, a su vez, refleja el deterioro en la actividad de edificación, que se desplomó 7 por ciento y también ligó 12 meses en picada.
 
De manera acumulada, en el periodo enero-noviembre la construcción se contrajo 4.7 por ciento anual.
 
Demuelen inversión
 
Los datos más recientes revelan que la inversión fija bruta mantiene una tendencia negativa, pues en octubre de 2013 cayó 5.6 por ciento en términos reales y a tasa anual.
 
 
A su interior, los gastos de construcción disminuyeron 7.4 por ciento, donde la inversión residencial declinó 7.8 por ciento y la no residencial, 7 por ciento.
 
Esto corrobora que el decepcionante desempeño de la inversión productiva en el país aún refleja, principalmente, la severa recesión del sector de la construcción.
 
 
Su derrumbe se debe, a su vez, a la escasa construcción pública y la contracción que sufrió el sector de la vivienda.
 
Si bien la inversión pública en construcción comenzó a repuntar en el tercer trimestre de 2013, no lo hizo con la fuerza suficiente para revertir la profunda caída que registró desde el segundo semestre de 2012.
 
 
Crisis en vivienda
 
 
El sector de la construcción mantiene una tendencia negativa en el rubro de vivienda, cuya crisis le sigue cobrando cuota a la actividad industrial.
 
 
El secretario de Hacienda, Luis Videgaray, dijo el viernes en el ITAM que el sector de la construcción y, particularmente, el de la vivienda experimentan problemas estructurales.
 
Afirmó que la construcción privada no residencial ha tenido un crecimiento sostenido y significativo en los últimos cuatro años.
 
 
Sin embargo, el único sector que muestra una caída permanente desde 2008 es el de la construcción de vivienda, indicó.
 
 
“Lo que nos lleva a identificar esto es que hay un problema estructural en la construcción de vivienda, y mucho tiene que ver con el agotamiento de un modelo de negocios y financiamiento público a la vivienda, que fue muy exitoso hace algunos años”.
 
 
La política de vivienda del presidente Enrique Peña privilegia los desarrollos sustentables y la dignificación del lugar para vivir, a partir de la verticalidad.
 
Aunque según Videgaray “empezamos a observar que se revierte la tendencia negativa en la construcción de vivienda", el sector mantiene un desempeño desfavorable.
 
Gasto público, clave
 
La Secretaría de Hacienda prevé para 2014 un crecimiento del PIB de 3.9 por ciento, por lo que, de cumplirse, será un año de recuperación económica.
 
 
No obstante, para alcanzar esa meta es indispensable que el sector de la construcción salga de la recesión en que se encuentra, lo que precisa ejercer el gasto público conforme al calendario.
 
 
La puntual ejecución del gasto es uno de los factores que deben acelerar el ritmo de crecimiento de la economía.
 
 
El Congreso aprobó un presupuesto histórico para la SCT en este año de 118 mil millones de pesos, casi 40 por ciento superior al del ejercicio anterior.
 
La clave está en agilizar el ejercicio del gasto, como lo sugiere la decisión de licitar obras por adelantado por un monto equivalente a 21 mil 800 millones de pesos. 
 
 
Twitter:@VictorPiz