Opinión

El debate sobre
las cifras de turismo

 
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Guanajuato capital. Foto: Perla Oropeza

En las últimas semanas Samuel García ha criticado en el Universal las estadísticas relacionadas con el turismo debido a que muestran un crecimiento, 49.4 por ciento en lo que va del sexenio, solo explicable, de acuerdo al mismo autor, por el cambio en la metodología que realizó el Banco de México en el 2014 para captar el turismo fronterizo.

Ante estos señalamientos el Banco de México emitió un boletín de prensa donde señala que ‘...si bien la tasa de variación anual de 2014 del número de turistas fronterizos que decidieron pernoctar en la franja fronteriza norte pudiera haberse visto afectada por el ajuste de la muestra, dada la mejora en la medición, la estimación del número de este tipo de viajeros es más precisa a partir de ese año.’

La mejora en la estimación de la información para captar mejor la realidad es una situación a la que se enfrentan frecuentemente los generadores de estadísticas oficiales. El problema no está en la actualización de la encuesta para captar con mayor precisión el turismo fronterizo, que bueno que se hizo. Los problemas tienen que ver, me parece, con la forma en que se dieron a conocer estas cifras y como se están divulgando.

En efecto, buscar mejores formas de captar la información es algo común en las estadísticas oficiales para medir los fenómenos con mayor precisión; se actualiza regularmente el año base del Sistema de Cuentas Nacionales para medir mejor el PIB por ejemplo, también la OIT (Organización Internacional del Trabajo) actualiza sus marcos conceptuales para medir de manera más adecuada fenómenos como la desocupación o la ocupación informal, por señalar otro caso muy conocido. Así debe ser, es un proceso de mejora continua.

Sin embargo, cuando se actualiza la forma de captar la información, se hace un cambio de año base o se actualizan los marcos conceptuales, es importante anunciarlo previamente y dar a los usuarios todos los elementos necesarios para interpretar esa nueva información, particularmente en lo que se refiere a la comparación con la información publicada con anterioridad. Normalmente se hacen retropolaciones de la nueva serie.

De esa forma los usuarios tienen el mejor de los mundos, una mejor cifra y una estimación de la evolución del fenómeno que se quiere medir. Como esto no se hizo en su momento, valdría la pena que el Banco de México realizara una investigación que permita a los usuarios tener una estimación de que parte de la variación tiene que ver con la realidad y cual con el cambio en la metodología para captar de mejor manera el turismo fronterizo.

El otro tema es el uso de la información. El turismo en nuestro país va extraordinariamente bien, no requiere usos equivocados de las estadísticas para mostrar una buena cara.

Dado que el dato absoluto esta mejor medido, la cifra es perfectamente válida para compararnos con otros países, por ejemplo, pero hacer comparaciones contra el pasado cuando el propio generador de la información tiene dudas, como se refleja en el boletín de prensa, me parece equivocado.

Comunicar las cifras de la evolución del turismo teniendo en medio un cambio en la metodología es un enorme desafío, pero obviar el cambio, como se ha hecho, no es la solución.

*El autor es profesor Asociado del CIDE


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