Opinión

El creciente ‘déficit de confianza’

 
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El creciente ‘déficit de confianza’.

Uno de los riesgos para el crecimiento de la economía mexicana, además del impacto de la cancelación de proyectos de IED, es el enorme ‘déficit de confianza’ de los consumidores y productores en el país.

En particular, el severo declive en los indicadores de confianza del consumidor va a mermar el peso del consumo como fuente de crecimiento en el futuro.

Con cifras desestacionalizadas, en el primer mes del año el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) se precipitó a su mínimo histórico y registró una contracción de 17.9 por ciento respecto a diciembre previo.

Pero con relación a enero de 2016, el ICC se desplomó 25.7 por ciento, caída sin precedente en la historia de este indicador, que elaboran de manera conjunta el Inegi y el Banco de México desde abril de 2002, además de que ligó 12 meses en contracción.

Los cinco componentes del ICC disminuyeron en el primer mes del año, en particular los que tienen que ver con la opinión de los consumidores sobre la situación económica presente y futura del país, que sufrieron su peor caída histórica.

Los niveles de desconfianza de las familias responden a las amenazas contra México de Donald Trump, los incrementos en los precios de las gasolinas en enero y su efecto sobre la inflación, así como la depreciación del peso ante el dólar previo a la toma de posesión del nuevo presidente de Estados Unidos.

En cuanto a los productores, el pesimismo del sector empresarial manufacturero continuó en el primer mes del año.

El Indicador de Confianza Empresarial del Sector Manufacturero ligó en enero 23 meses consecutivos por debajo del umbral de 50 puntos, lo que implica pesimismo del productor manufacturero.

El componente que pregunta a los empresarios si este es el momento adecuado para invertir acumuló 110 meses por debajo del umbral de 50 puntos, nueve años y dos meses así.

La incertidumbre sobre las medidas de Trump contra México está teniendo ya un impacto en la inversión privada, a través de las expectativas de los productores.

El pesimismo también ha sido expresado por los analistas en la encuesta mensual del Banco de México respecto a si hoy es momento adecuado para invertir.

Según la percepción sobre la coyuntura actual para realizar inversiones, dos de cada tres analistas opinaron tanto en diciembre como en enero que este es un mal momento para invertir.

Esos niveles son sólo comparables con los observados en la crisis financiera global de 2008-2009.

En el caso de la confianza del consumidor, el ICC dejó atrás en enero el mínimo histórico registrado en octubre de 2009, cuando la recesión económica causada por la crisis estaba a tope.

Pero su marcado deterioro representa un riesgo para el dinamismo del consumo privado, que hasta ahora ha sido la principal fuente de crecimiento de la economía mexicana.

En tiempos de incertidumbre es inevitable la pérdida de confianza, lo que no deja dudas sobre cómo se conducirán los consumidores y empresarios durante este año.

Twitter: @VictorPiz

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