Opinión

El CPTM regresa a las andadas

 
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Consejo de Promoción Turística de México. (Consejo de Promoción Turística de México)

El pasado viernes la Secretaría de Turismo dio a conocer la salida de Lourdes Berho como directora general del Consejo de Promoción Turística de México, lo cual es una mala noticia para este organismo y para la industria del turismo nacional.

Y no lo digo porque el papel desempeñado por la señora Berho haya sido sobresaliente, para lo cual ni siquiera tuvo suficiente tiempo, o porque su reemplazo, Héctor Flores Santana, sea una mala decisión del presidente Enrique Peña Nieto —eso lo sabremos al final del sexenio—, sino simplemente porque el lapso que la funcionaria estuvo al frente del CPTM se convierte en tiempo perdido para una institución que requiere estabilidad para su óptimo funcionamiento.

Hace diez años, cuando el panista Francisco López Mena fue despedido del Consejo, imponiendo el récord de menor permanencia en el cargo con apenas diez meses y 14 días, escribí que la falta de continuidad se había convertido en el seno del CPTM. En esos días
—octubre de 2007— el Consejo tenía ocho años y medio de existir y el secretario de Turismo era Rodolfo Elizondo, a quien, como tal, le había tocado tratar con cinco de los seis directores que ya llevaba este organismo.

En esos años, la industria turística nacional estaba estancada, con crecimientos anuales magros o negativos y perdiendo posiciones en el ranking de captación de turistas internacionales, hasta que salió del top ten de la Organización Mundial del Turismo.

Esta entrada y salida continua de directores y directoras del CPTM se rompió con la llegada de Rodolfo López Negrete, quien no sólo consiguió permanecer al mando durante seis años y dos meses, sino que, con el apoyo de los empresarios logró quedarse al cambio de sexenio y, más difícil aún, en un cambio de gobierno federal de partidos políticos diferentes: PAN y PRI.

Y si bien los tres primeros años de López Negrete —en la segunda mitad del sexenio de Felipe Calderón— no arrojaron grandes resultados, en sus tres últimos —primera mitad de la administración de Peña Nieto— se dio el salto para alcanzar la época de vacas gordas que está viviendo el turismo mexicano.

Lourdes Berho fue quien le sucedió en el cargo, pero tristemente sólo para romper la marca de López Mena —que parecía imbatible— y durar en la dirección general del CPTM apenas nueve meses con 21 días.

El Consejo de Promoción Turística de México fue creado por Óscar Espinosa, como titular de Sectur, en abril de 1999 y su primer director fue Javier Vega Camargo, también el primero en trascender sexenios, ya que al llegar el gobierno de Vicente Fox la nueva secretaria de Turismo, Leticia Navarro, lo ratificó. Y ahí estuvo hasta finales de febrero de 2002, cuando llegó María Elena Mancha para ocupar su lugar.

Cuando Rodolfo Elizondo es nombrado secretario de Turismo, rápidamente sustituyó a Mancha por Francisco Ortiz, quien a principios de 2006 renunció para irse a la campaña presidencial de Felipe Calderón. Entonces llegó al CPTM Magdalena Carral —quien venía de ser la directora del Instituto Nacional de Migración— y permaneció hasta que finalizó el gobierno foxista.

Al arrancar su sexenio, Felipe Calderón designó en el Consejo a un político: Francisco López Mena (actualmente es el secretario de Gobierno de Quintana Roo), quien desde un principio se enfrentó con su jefe, Rodolfo Elizondo, conflicto que provocó que lo removieran unos meses después. En su lugar llegó Óscar Fitch, quien permanecería hasta inicios de febrero de 2010.

Harto de los pleitos entre sus titulares de Sectur y los del CPTM, en abril de ese año Felipe Calderón sorprendió durante una reunión en Los Pinos al nombrar no a uno, sino a dos directores del CPTM. Según explicó ahí, con esto se corregirían las “deficiencias en coordinación” entre ambas dependencias. Así, nombró directora general a su secretaria de Turismo, Gloria Guevara, y a Rodolfo López Negrete lo designó director general adjunto. En realidad, él sería quien haría el trabajo.

Javier Vega Camargo estuvo 34 meses al frente del CPTM; María Elena Mancha, 18; Francisco Ortiz, 27; Magdalena Carral, 11; Francisco López Mena, 10; Óscar Fitch, 27; Rodolfo López Negrete, 74 y Lourdes Berho, nueve meses.

Hasta antes de la llegada de López Negrete, el promedio de permanencia de cada director era de 1.8 años; con López Negrete se elevó a 2.4 años y ahora, tomando en cuenta ya el nombramiento de Héctor Flores, resulta que el promedio es de dos años.

Justo este mes el CPTM cumple 18 años de existir, ¡y qué mejor regalo que darle un nuevo director, el noveno! Por lo visto, el Consejo regresó a las andadas.

Correo: garmenta@elfinanciero.com.mx

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