Opinión

El continuo deterioro de las finanzas públicas

 
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ME 10 centavos (Especial)

El pasado 28 de octubre la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) publicó su Informe sobre la situación económica, las finanzas públicas y la deuda pública correspondiente al tercer trimestre de este año. Es una lectura por demás optimista, pero la realidad es que en él se confirma como se siguen deteriorando las finanzas públicas en el sentido de que la deuda del sector público no sólo no deja de crecer, sino que lo hace a un ritmo cada vez más rápido, contrario a lo que nos hacen creer las autoridades del gobierno federal.

En dicho Informe se menciona que al tercer trimestre de 2016, la deuda neta del Gobierno Federal se situó en un monto que representa el 35.5% del PIB; mientras que la deuda neta del Sector Público se ubicó en 47.6% del PIB; y, el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (el concepto más amplio de deuda del sector público), ascendió a una cantidad que equivale a 48.0% del PIB. Esto significa que la deuda bruta total del sector público federal llegó en septiembre de este año a una cifra record de 9.422 billones de pesos.

Desde el año pasado hemos escuchado y leído en los medios de comunicación declaraciones en el sentido de que el gobierno federal ha realizado recortes al gasto público con el fin de tener finanzas públicas sanas, pero las cifras oficiales nos muestran que lo que nos dicen las autoridades son verdades a medias en el mejor de los casos, tal como veremos a continuación.

De acuerdo con información de Estadísticas Oportunas de Finanzas Públicas de la SHCP; entre el 31 de diciembre de 2015 y el 30 de septiembre de 2016, el total de la deuda del sector público aumentó en 991.752 miles de millones de pesos (mmdp), esta cifra pudiera no parecer muy alta, pero equivale a un endeudamiento diario promedio de 3.619 mmdp en los primeros nueve meses del año. Cabe señalar que este es un ritmo de endeudamiento mucho más rápido que el observado en el periodo de diciembre de 2012 al mismo mes de 2015, meses en los que el sector público federal se endeudó con 2.933 billones de pesos, lo que equivale a 2.679 mmdp por día.

De esta manera, tenemos que en los 45 primeros meses del actual sexenio federal, la deuda bruta del sector público ha aumentado en 3.925 billones de pesos, cifra que representa un incremento de 71.4% respecto al saldo de la deuda que se tenía cuando concluyó el sexenio de Felipe Calderón.

Llama poderosamente la atención la manera como los gobernantes han endeudado a México estos últimos casi cuatro años, siendo que en ese periodo la recaudación fiscal creció también de manera importante. Mientras que en el año 2012 los ingresos tributarios del gobierno federal fueron de 1.314 billones de pesos, para el año 2015 ya sumaban 2.361 billones de pesos, lo que representa un aumento de 79.7%. Por su parte, en los primeros nueve meses de 2016 suman 2.041 billones de pesos, cifra 11.2% superior en términos reales a la observada en los mismos meses de 2015.

En cuanto a ingresos no petroleros del sector público, tenemos que en 2012 éstos sumaron 2.128 billones de pesos, y para el 2015 ya ascendían a 3.423 billones de pesos, lo que representa un aumento de 60.85%. Por su parte, en los primeros nueve meses de 2016 ascienden a 2.880 billones de pesos, cifra 15.1% superior en términos reales a la observada en el periodo de enero a septiembre de 2015.

Queda claro pues que el gobierno tiene cada año más recursos para trabajar, y no obstante lo anterior cada vez estamos más endeudados. ¿Qué es entonces lo que sucede? ¿Por qué se da esta precaria situación con las finanzas públicas? La realidad es que el gasto corriente del sector público federal se ha convertido en un monstruo que todo se devora y esa es la razón por la cual el dinero no alcanza.

En el año 2012 el gasto corriente del sector público sumó 2.360 billones de pesos, y para el año 2015 ya sumaba 2.890 billones de pesos, lo que representa un aumento de 22.45%. Para los primeros nueve meses de 2016 ya suma 2.113 billones de pesos, cantidad 2.0% superior a la observada en los mismos meses de 2015.

Otro rubro de gasto que cada vez absorbe una mayor cantidad de recursos del presupuesto de egresos es el relacionado al costo financiero de la deuda pública. En 2012 este rubro de gasto ascendió a 305.118 mmdp, y para el 2015 ya sumaba 408.287 mmdp, lo que representa un aumento de 33.8%. En los primeros nueve meses de 2016 ya llegó a los 305.148 mmdp, cifra 17.8% más alta a la observada en los primeros nueve meses de 2015.

Finalmente, algo que es una verdadera desgracia para el país es lo que ha pasado con la inversión física llevada a cabo por el sector público, ya que ésta pasó de 680.975 mmdp en 2012 a 772.549 mmdp en 2015, lo que representa un aumento nominal de apenas 13.4%, lo que significa que en términos reales la inversión física de 2015 es prácticamente igual a la de 2012. En cuanto a los primeros nueve meses de 2016, la inversión física en el periodo suma 541.533 mmdp, cifra 12.7% inferior en términos reales a la observada en el mismo periodo de 2015.

A manera de conclusión podemos señalar que el país sigue en una muy mala tendencia respecto a la evolución de la deuda pública, por lo que próximamente veremos que el porcentaje de deuda pública como proporción del PIB llega al 50%, con el correspondiente aumento del costo país (mayor riego y mayor tasa de interés). Aunque las autoridades de la SHCP nos digan que no hay nada de que preocuparse y que el monto de la deuda es manejable comparada con la deuda de otras naciones, la realidad es que en México la deuda representa más del doble del Presupuesto de Egresos anual, por lo que la capacidad de pago del gobierno federal ya está severamente comprometida.

Por otra parte, la expectativa de aumento en tasas de interés para lo que resta de este año y en 2017 presionará aún más las finanzas públicas, ya que el año entrante estaremos destinado al pago de intereses de la deuda más de 600 mmdp, en perjuicio de la inversión productiva, tal como ha estado sucediendo este año.

Si bien ya se aprobó la Ley de Ingresos 2016, y no se puso remedio al tema del crecimiento desmedido de la deuda, haciendo que ésta creciera menos de lo proyectado (unos 500 mmdp); los Diputados aún tienen la posibilidad de hacer las cosas bien con un Presupuesto de Egresos verdaderamente austero, que privilegie la inversión productiva y que además no afecte programas indispensables como son los apoyos que se otorgan a las micro, pequeñas y medianas empresas a través del Instituto Nacional del Emprendedor.

Si no se hacen ajustes responsables, entonces el año 2017 seguramente será malo para el crecimiento económico, para las finanzas públicas y veremos más recortes al gasto, más dinero destinado al pago de intereses de la deuda y menos recursos para la inversión productiva.

El autor es Director General GAEAP.

Correo:alejandro@gaeap.mx

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