Opinión

El compromiso por la igualdad de género en el plano laboral

 
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Junta en una oficina

Históricamente las mujeres han vivido circunstancias desiguales y discriminatorias en diversos órdenes, flagelo combatido por activistas y movimientos sociales, con el propósito de que les sean reconocidos sus derechos. La comunidad mundial ha sido receptiva al promover acciones como el Día Internacional de la Mujer, que se conmemora mañana 8 de marzo, cuyo eje este año es promover la igualdad de género en el ámbito laboral, meta a alcanzar en 2030 dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas.

En nuestro país las mujeres son ampliamente reconocidas en el marco jurídico, institucional y programático tanto nacional como local; situación que ha contribuido a casi duplicar la presencia de las mexicanas en el mercado laboral en los últimos 30 años; sin embargo, esta mayor participación requiere traducirse en mejores condiciones de paridad, pues en la actualidad este grupo de población percibe menores ingresos en comparación con su contraparte masculina en diversos campos de la economía, además de destinar una mayor parte de tiempo al trabajo, al alcanzar el 60% del total de horas laboradas a la semana.

Otra arista de preocupación es que menos del 40% de los trabajos formales son ocupados por mujeres; esto implica un menor acceso a prestaciones y seguridad social, e impacta de manera transversal en la consecución de derechos como la salud, la recreación y la educación.

Por otra parte, la desigualdad de género también se expresa en la participación de las mujeres en las esferas decisorias, muestra de esto se expresa en el dato reportado por el INEGI, acerca de que apenas el 7% de los gobiernos municipales eran encabezados por éstas en 2015.

De la misma manera, la distribución equilibrada entre sexos tampoco se ha materializado en instancias del Estado Mexicano de la primera importancia, como el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y el Consejo General del Instituto Nacional Electoral.

Si nuestro país quiere alcanzar el equilibrio paritario en lo laboral en 2030, comprometida con la comunidad internacional, es necesario combatir las problemáticas referidas, pero también aquellas que son conexas. Por ejemplo, la distribución asimétrica de las labores domésticas y el cuidado de personas, pues repercute en la necesidad de destinar tiempos adicionales a dichas actividades en detrimento del cuidado físico y emocional, lo que ocasiona desgaste emocional, deterioro físico, además de aumento de estrés.

Lo anterior se complejiza si se añade el factor de los embarazos no planeados, cuyos impactos son capaces de trastocar el porvenir de las mujeres, al modificar sus proyectos de vida, lo que podría ocasionarles afectaciones económicas y, en algunos casos, originar familias monoparentales, en su mayoría encabezadas por ellas. Aunado a ello, se suma la exigencia de cumplir las múltiples responsabilidades atribuidas a su género, lo que en conjunto obstaculiza alcanzar la autonomía económica y la satisfacción de diversos requerimientos de vida. Esto también puede configurar un círculo vicioso capaz de reproducir las limitantes que ocasionan la erosión de las capacidades para integrarse en similares condiciones al mercado laboral.

Evidentemente, no son suficientes los avances legales e institucionales. Es hora de avanzar hacia una propuesta más amplia y exigente de igualdad, enfocada en la materialización de los postulados normativos, y detonadora de debates sobre las modificaciones necesarias en las relaciones de género y su impacto en la dinámica social, económica y política. La sociedad y las instancias públicas deben fortalecer su incidencia crítica en la agenda nacional, para evitar retrocesos en los avances registrados, combatir las falsas ideas y prejuicios prevalecientes, así como influir en un cambio cultural que permita trazar una ruta efectiva hacia la paridad, particularmente en el ámbito laboral.

La autora es comisionada del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales.

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