Opinión

El comisionado incómodo

Algo ocurre en la clase política michoacana que al comisionado Alfredo Castillo ya lo miran de reojo.

Sólo pasaron siete meses desde que presentaron al extitular de la Profeco como el súper héroe a cargo de la cruzada para restaurar la paz y el tejido social y económico en Michoacán, y hoy se acabaron los aplausos y le cuestionan los resultados.

Puede ser que la cercanía de las elecciones estatales haya zarandeado literalmente el avispero, aunque el mensaje del gobierno federal fue y es que no saldrán de la entidad hasta que se restaure además la vida democrática en la entidad. O sea, en el mejor de los casos, hasta que pasen las elecciones.

Los tiradores a la gubernatura, de todos los partidos, han mostrado que se sienten incómodos de que Castillo sea el big brother de la granja.

La respuesta de Castillo llegó pronto a la tenebra que los senadores le armaron cuando le pidieron a Miguel Ángel Osorio Chong considerara que la etapa del comisionado había llegado al final.

Como sea, los partidos andan más preocupados en las candidaturas y en posicionarse.

En el PAN, literalmente el horno no está para corundas. Luisa María Calderón quiere ganarle la mano a Salvador Vega Casillas y a Marko Cortés. El espíritu del calderonismo no se ha disipado y da coletazos.

El diputado perredista Silvano Aureoles, menos discreto, anda queriendo comerse el mandado y, al mismo tiempo que hace maletas en San Lázaro, convenció al emblemático Cuauhtémoc Cárdenas para iniciar campaña en Morelia este fin de semana con el pretexto de recolectar firmas para la consulta popular energética.

¡Morelianas!

Lo que viene

1.- Enrique Peña Nieto estará hoy en el Estado de México para dar el banderazo de inicio del ciclo escolar. Eruviel Ávila y José Manzur respiran aliviados.

2.- El arranque de las elecciones 2015 en octubre comenzó a mover aguas. Pero en el gabinete nadie se va hasta que el number one lo autorice. ¿O no?