Opinión

El chivo

  
1
  

  

Alfredo Catillo. (cuartoscuro)

Ayer terminaron los Juegos Olímpicos de Río. Fue una gran fiesta deportiva, con una excelente inauguración, y espero que con igualmente una gran clausura (tengo que escribir antes de ella). No ha habido mucha información más allá de lo deportivo, y apenas por ahí nos hemos enterado de que el juicio a Dilma Rouseff está a días de terminar. De lo económico prácticamente nada.

Acá en México ha habido linchamiento público de Alfredo Castillo, responsable de la Conade, a quien se le reclamaba a diario la falta de medallas. Se ha intentado defender explicando el gran lastre que son las federaciones nacionales, y los abusos de las internacionales, pero aparentemente nadie quiso escucharlo. Al final, México obtuvo tres medallas de plata y dos de bronce, además de varios cuartos lugares que no son cualquier cosa.

Según Wikipedia, México ha obtenido 67 medallas olímpicas en su historia, 13 de ellas de oro, 24 de plata y 30 de bronce. Nuestras mejores olimpiadas han sido Londres 1948 (con 5 medallas, cuatro en equitación, tres debidas al capitán Mariles), México 1968 (9 medallas, incluyendo las únicas dos que tenemos en natación), Los Ángeles 1984 (6 medallas, tres de ellas en caminata, en unas olimpiadas boicoteadas por el lado soviético), Sidney 2000 (6 medallas), Londres 2012 (7 medallas)… y Río 2016, con las cinco ya mencionadas.

En clavados pasamos de 3 medallas a 1, ahora que no hubo juez mexicano (que al menos en el caso de Paola Espinosa hubiese significado una medalla más). En tiro con arco, pasamos de dos a cero, aunque con un muy buen cuarto lugar de Alejandra Valencia. Gran sorpresa fue el cuarto lugar de Diego del Real en martillo, en donde no recuerdo que hubiésemos competido nunca. En Pentatlón, lo mismo. En Tae Kwon Do tuvimos una sola medalla, pero buena participación del resto del equipo. Y en el box, Misael Rodríguez obtuvo un bronce que no se veía desde 1988. Es decir, el desempeño de los mexicanos en Río fue bastante razonable, comparado con la historia.

No logramos convertirnos en un país competitivo a partir de México 1968, como sí lo han logrado España o Reino Unido después de hospedar los Juegos. España ganaba una o dos medallas antes de Barcelona 1992. Después, ronda las 20. Los británicos han sido anfitriones en tres ocasiones, pero para la última, Londres 2012, parecen haberse puesto a trabajar desde Atenas 2004. Antes, ganaban unas 20 medallas. En Atenas 2004 se fueron a 30, cuatro años después, en Beijing, llegaron a 47, y en Londres alcanzaron 65. En Río, faltando pocas horas para terminar, llevan 66 y están en segundo puesto, sólo después de Estados Unidos. China se parece un poco más a nosotros: en Pekín duplicó las medallas que normalmente obtenía, y desde entonces viene bajando. Como ahora nos tocó perder un par de medallas con ellos, nos parece que son una potencia, pero más bien parece lo contrario: van decayendo. Considerando que tienen 10 veces más población que nosotros, y un ingreso per cápita similar, no creo que los chinos deban considerarse exitosos.

Nosotros parece que estamos más interesados en encontrar chivos expiatorios, y mejor si son políticos y amigos de Peña Nieto. No obtenemos medallas porque no hemos construido la base para ello: ni tenemos educación física de verdad en las escuelas ni ligas deportivas locales ni estructura para alto rendimiento. Las federaciones son opacas y autoritarias, como han sido las organizaciones en México.

Pero bueno, es como con la productividad, la seguridad, y tantos otros temas. No resolvemos, pero parece que nos fascina insultar a alguien, cargarle la culpa, y seguir como siempre.

Profesor de la Escuela de Gobierno,Tec de Monterrey



Twitter:
@macariomx

También te puede interesar:
Modernos antimodernidad
Nuevo modelo educativo
Como todos