Opinión

El caso contra elevar demasiado pronto las tasas de interés

Justo después de que se diera a conocer el informe más reciente sobre empleo que mostraba que las cosas estaban mejor de lo que se esperaba, mi bandeja de entrada del correo electrónico empezó a llenarse con exigencias para que la Reserva Federal acelerara el ritmo de la “normalización” y de pronósticos de que pronto lo haría. Pero el caso a favor de “esperar y ver” de hecho sigue siendo igual de fuerte, e incluso quizás un poco más sólido.

Como he intentado explicar antes, hay dos puntos clave en la política de la Fed. El primero es que no sabemos cuánto espacio hay en el mercado laboral estadounidense. El segundo es que las consecuencias de sobreestimar este espacio y esperar demasiado para elevar las tasas de interés serían relativamente menores, mientras que los costos de subestimar el margen e incrementar muy pronto las tasas de interés podrían ser inmensas.

Sobre el primer punto: realmente no sabemos cuánto espacio de maniobra hay. No me muestren su nuevo método de estimación y afirmen que demuestra que “hay X porcentaje de espacio”. Hay mucha gente inteligente haciendo estimaciones inteligentes; no coinciden, y en cualquiera de los casos realmente nadie cree en la econometría a menos que los números les digan lo que quieren oír (lo siento, pero esa es la realidad). Realmente no sabremos mucho sobre el margen de maniobra hasta después de los hechos, siempre y cuando finalmente veamos un aumento notable en la inflación, y particularmente en los salarios.

Sobre el segundo punto: si la Fed espera demasiado, la inflación podría aumentar durante un tiempo, y hacer que vuelva a la meta dolería (aunque la meta realmente debería ser más alta).

Pero es algo menor en comparación con el escenario alternativo de elevar demasiado pronto las tasas de interés para después descubrir que hemos entrado a una trampa deflacionaria de las que es muy, muy difícil salir. Si usted estuviera en la Fed, ¿prefería despertar y descubrir que la tasa de inflación ha aumentado a 3.0 por ciento o que se ha convertido en Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo?

Y si le intriga que el desplome del desempleo no se haya traducido en una tasa de crecimiento más acelerada, bueno, eso sólo refuerza el punto de que verdaderamente no sabemos cuánto margen de maniobra hay.

¿Alguien cree que el crecimiento de los salarios fue ampliamente excesivo antes de la crisis financiera de 2008? Si no lo cree, entonces debería creer que necesitamos un periodo prolongado de mercados laborales ajustados sólo para regresar a donde estábamos.

En el nuevo informe laboral no hay nada que sugiera que tenga sentido elevar las tasas en el futuro cercano.

De hecho, me parece muy difícil entender por qué alguien pudiera pensar que las tasas debieran crecer incluso en 2015.

Twitter: @NYTimeskrugman