Opinión

El campo semántico de nuestros días

Después de leer un periódico, de escuchar o de ver un noticiario, queda una sensación de tristeza, de ahogo, incluso de desesperanza.

En el inconsciente permanecen las ideas; en el consciente, tal vez, las palabras.

Me detengo ante el diario que leo, cualquier diario, cualquier día, y apunto el campo semántico de nuestros días.

Voy escribiendo, mientras leo y sin agregar ninguna, las palabras que hoy imperan en las noticias, las que más se repiten, las que van dejando una estela de incertidumbre. Estas son las que encuentro en dos ediciones de un diario de información general:

Violencia, sabotearon, bloqueos, manifestaciones, moche, protestas, baleó, fuego, atacó, marcharon, incendiaron, destrozaron, investigación, víctimas, impunidad, fosas, sepultados, exhumación, homicidio, captura, municiones, cargadores, asesinatos, rival, alias, clan, cártel, murió, enfrentamiento, abatidos, ejecutados, sobrevivientes, perseguidos, encarcelados, rivalizar, combatir, enemigos, delito, barricadas, encapuchados, reclamaban, artefactos, fogata, vigilancia, retén, vandalizadas, hirió, violentan, transgreden, balas, sentenció, extraditado, inculpado, conspirar, cocaína, mariguana, multa, fiscales, peligrosidad, capo, arrestado, huyó, guerra, captura, corte, narcotraficante, juzgado, acusa, cargos, metanfetaminas, heroína, audiencia, arresto, sicarios, detenido, tiroteo, fusiles, comparecieron, consignados, atentar, policías, narcóticos, disparar, tortura, captores, carearse, repelieron, agresión, videovigilancia, seguridad, emergencia, abigeato, hurto, ladrones, extorsión, represalias, secuestro, afectados, infiltró, pancartas, consignas, contingente, mitin, muertos, hallazgo.

Encuentro también frases, uniones de palabras que han terminado por ser casi una palabra, expresiones que se leen a golpe de vista, frases hechas ya, a fuerza de repeticiones incesantes:

Desaparición de normalistas, suspender actividades, pérdidas económicas, incidentes violentos, usar la fuerza, restablecer el orden, bombas molotov, moños negros, alcaldías tomadas, medidas cautelares, delincuencia organizada, deficiencias estructurales, identificación de cuerpos, peritos forenses, presunto lugarteniente, exigir justicia, presunto delincuente, arma calibre 38, lanzados a un barranco, privó de la vida, jefe de la banda, organización criminal, principal operador, testimonios recabados, presunto líder, grupo delictivo, grupo de sicarios, control delincuencial, lavado de dinero, averiguaciones previas, operaciones con recursos de procedencia ilícita, denuncias penales, cerrado el acceso principal, montar guardia, impedir el paso, decenas de envases de vidrio, actividades porriles, denuncia pública, grupos de choque, autores intelectuales y materiales, falta de consenso, falta de compromiso, detenciones arbitrarias, jefe de plaza, qué autoridades lo apoyaban, cobraba cuotas, tomas clandestinas, asociación delictiva, posesión de drogas ilegales, importación ilegal, campaña de violencia, operativo de seguimiento, identidad falsa, agrupación delictuosa, armas largas, intercambio de armas, se tiraron al piso, delitos de alto impacto, investigación criminal, autos robados, falta de confianza en las autoridades, cobros de piso y de protección, los cadáveres tenían ataduras en pies y manos, arma de fuego, avanzado estado de descomposición, inicio de pesquisas…

No se trata de culpar a los medios, que al fin reportan lo que sucede, sino de reconocer que hoy nuestras palabras están ligadas a hechos y entornos difíciles, lo que no debe llevarnos a la desesperanza, sino a la conciencia.

Y, desde luego, a la decisión de transformar esta realidad para que nuestro ánimo y nuestras palabras nos conduzcan a un mejor horizonte, a un campo semántico distinto, en el que predominen la confianza, la armonía, el desarrollo.

Hay que tener presente que México es mucho más que el actual campo semántico que hoy inunda las noticias.