Opinión

El cambio en la aviación

Para todos aquellos que tenemos la necesidad de hacer uso del servicio de transporte aéreo, ya sea para actividades laborales, de espaciamiento, turismo, o bien, para agilizar los intercambios de bienes, el acceso a materias primas, mercancías y personas, necesitamos contar con condiciones óptimas de seguridad en aeronaves, operadores, instalaciones y, en general, en toda la compleja estructura que conforma dicho servicio clave para la economía mexicana.

Las deficiencias en los servicios de transporte, entre ellos, claro está, el de la aviación, dificultan el crecimiento de la economía y producen desajustes en la dinámica comercial y de movilidad que genera la necesaria interconexión entre personas y mercancías dentro de un entorno global.

Un sector como la aviación, por el alto nivel de adiestramiento que los operadores requieren para el uso y manejo de las aeronaves, por la compleja tecnología que utiliza, así como por la cada vez más extendida red de criminalidad que se vale de dicho medio para transportar personas y mercancías de forma ilegal, es una de las áreas que exige una renovación legislativa adecuada y conforme a las necesidades tan cambiantes de la industria y del servicio aéreo.

Es en dicho contexto, resaltan las reformas aprobadas ayer en el Congreso de la Unión a la Ley de Aviación Civil y a la Ley de Aeropuertos, por las que se busca establecer una política de competencia orientada a la protección contra la competencia desleal, especialmente en lo referente a la práctica conocida como el cabotaje, entendida ésta como el transporte aéreo entre dos o más puntos del territorio nacional, mediante remuneración o cualquier otro tipo de contraprestación onerosa , de pasajeros, de carga, correo o la combinación de éstos.

Por ello, la reforma estableció la prohibición, y sus concomitantes sanciones, a las prácticas de cabotaje realizadas por permisionarios extranjeros que prestan servicios de transporte aéreo privado comercial en territorio nacional.

Con la enmienda legal que comentamos, los proveedores del servicio estarán ahora vinculados a un Sistema de Gestión de la Seguridad Operacional, con el cual se pretende establecer prácticas de identificación y erradicación de peligros, evaluar riesgos en la seguridad operacional, así como la obligación de los proveedores de contar con un certificado, expedido por la SCT, en el cual se acredite y apruebe por ésta instancia el cumplimiento de protocolos, políticas y objetivos de seguridad operacional.

La incorporación de novedoso concepto de seguridad operacional y las garantías y políticas que lo conforman normativamente, como lo señala el dictamen, permitirá alcanzar un nivel óptimo de rendimiento en materia de seguridad operacional en la aviación civil.

El proceso continuo de identificación de peligros y gestión de riesgos que tiene como telón de fondo el concepto de seguridad operacional, es un arma de alto valor jurídico que ofrece certeza y seguridad a la enorme gama de usuarios de servicios aéreos respecto a la manera en que son verificadas y autorizadas las aeronaves, así como sobre la pericia y la capacitación y adiestramiento de pilotos y demás personal operativo.

Destaca también que con la reforma se sujetará al personal técnico aeronáutico a una constante revalidación de su licencia, con lo cual la autoridad aeronáutica podrá asegurarse periódicamente del cumplimiento de los requisitos relativos a la experiencia del titular de una licencia.

La experiencia que en México hemos padecido con la suspensión de actividades de una de las más importantes compañías áreas por fallas en su administración produjo una notable parálisis en el flujo de servicios aéreos, lo que afectó inmediatamente a los usuarios del servicio y a la industria aérea. Por ello, resalta de las reformas que comentamos el apartado de las sanciones a concesionarios y permisionarios por violaciones a la Ley, que serán independientes de la suspensión de los servicios que presten o del decomiso de las aeronaves, lo que permitirá que sigan operando en tanto cumplen con otro tipo de sanciones pecuniarias y de otra índole.

Es impostergable mejorar la seguridad en el tráfico aéreo, en la inspección y control técnico de las aeronaves, así como mejorar el protección del medio ambiente, la capacitación técnica de los pilotos o reguladoras de la jornada laboral y los descansos de estos pilotos. El establecimiento de normas de aviación que se elevan al rango de los estándares internacionales, favorece a la industria nacional, pues garantiza una competencia justa que impulsa el desarrollo en tan escencial sector de nuestra economía.